Archivos Mensuales: noviembre 2012

Salsa Blanca o aliño para la ensalada china

Esto es algo que os debía desde hace tiempo y es que, sois muchos los que me habéis preguntado si sabía como hacer la famosa y adictiva salsa blanca de la ensalada china que sirven en los restaurantes chinos. La respuesta es que sí, si que se hacerla pero no fue misión fácil pues me costó bastante tiempo poder encontrar algo de información sobre el tema y hacer las correspondientes pruebas para que quedara a mi gusto. Por otra parte, el secretismo de los restaurantes chinos sobre el tema es total, y lo que a priori podría parecer la típica leyenda urbana de ‘no le relevan el secreto a nadie’ al final casi parecía verdad.  También es cierto y de justicia decir que en los ‘chinos chinos’ o restaurantes de comida ‘auténtica china’ esta salsa no la han visto ni la verán en la vida.

En fin, para poder realizar esta apetitosa salsa y poder aliñar todas las ensaladas y platos que queráis, solo necesitaréis 6 ingredientes básicos (uno de ellos algo difícil de localizar pero bastante necesario):

Ingredientes

  • 90 grs de vinagre de arroz
  • 100 grs de azúcar
  • 25 grs de aceite de girasol
  • Una cucharadita y 1/2 de glutamato monosódico o ajinomoto (en polvo o en cristal)
  • Una cucharadita de sal
  • 1 gotita de aceite de sésamo.

Elaboración
Antes de que lo preguntéis, el glutamato o ajinomoto es un potenciador de sabor que cuando esta en polvo tiene el aspecto del azúcar glass y cuando se vende cristalizado se parece a la sal. Este ingrediente, al igual que el aceite de sésamo, los encontrareis fácilmente en cualquier tienda o super, pero eso sí,  de productos orientales (cada vez mas abundantes). Pondremos en un vaso de batir el vinagre de arroz, el azúcar, el aceite de girasol, el ajinomoto, la sal y la gotita de aceite de sésamo que le dará un aroma espectacular. El único secreto para que la  salsa salga perfecta es que batamos de forma constante a velocidad media como mínimo durante 5 minutos y sin mover el brazo de la batidora. La salsa se terminará poniendo blanca y cogiendo densidad.

Como lleva aceite, si la dejáis reposar en nevera lo normal será que a las horas os la encontréis a medio emulsionar. Cuando esto ocurra, lo único que tenéis que hacer es volver a batir o agitar el bote donde la hayáis guardado durante un buen rato y ya está.

¡A disfrutar se ha dicho, buen provecho! 😉

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