Archivo del Autor: Oskar García

Sin corazón no hay vida_

Ni cerrado, ni retirado, ni de vacaciones infinitas. Que va. Al contrario. Llevo unos meses de vértigo y de absoluto rock’n’roll tan, tan potentes, que he tenido que sacrificar (momentáneamente) el blog para poder darle salida a TODO lo que está ocurriendo en mi vida. Me encanta escribir y lo noto, pero ahora mismo manda la actualidad y por fortuna, dentro de muy poquito podré volver a compartir desde estas líneas inquietudes, reflexiones, experiencias… en fin, lo que yo siempre he entendido que debería ser el uso de una bitácora o blog personal.

80% y subiendo… Nos leemos en breve 😉

Muckbang o de como Corea perdió los palillos (y la vergüenza) | Elsumiller.com noviembre 2016

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Allá por septiembre y en el artículo llamado ‘7 tendencias Gastrodigitales para el 2017’ comentamos entre otras una que os ha llamado especialmente la atención y de la que me habéis escrito para que profundice un poquito más: El Muckbang.

¿Te parece interesante ver a un coreano, en su casa, viendo en tiempo real como se prepara y se come unos noodle? Puede que a ti no, pero a cientos de miles de coreanos del sur, sí. El fenómeno se llama Muckbang, palabra que en coreano fusiona los términos ‘comida’ y ‘retransmisión’. Y sí, ya ha tras pasado fronteras. Y es así, literal. Si os gusta ver en directo como comen otras personas mientras interactúan con vosotros vía chats online, esta tendencia es la vuestra.

Se dice a menudo que, si deseamos ver que nos deparará el futuro, conviene siempre que no perdamos de vista a cómo influye la tecnología en la interacción entre personas. Pues bien, podemos tranquilamente decir que hemos visto el futuro en un bloque de pisos donde un joven (muy joven) en Seúl, alrededor de la medianoche, pide junto a un par de amigos por internet que le traigan la cena (sashimi de calamar especiado y cangrejo al vapor). Los gestos son exagerados. Los bocados se dilatan más de lo habitual. Es normal, a ese chico le están pagando por verle cenar y por hacer alarde de su comida frente a los espectadores, tentándolos constantemente. Hace ruido, mucho, y tampoco es casualidad. Esta todo medido. y forma parte del show. Un micrófono de calidad recoge los sonidos guturales mientras se sorbe, se mastica algo crujiente, se acelera la respiración y los gestos por el picante o se gime de placer ante un bocado que le derrite el paladar. 

Y no. Esto no se limita a la privacidad de este chico. Es posible que más de 10.000 personas lo estén viendo comer cada noche. Un flujo constante de mensajes llega a su ordenador y los espectadores, le van otorgando pagos en base a su comportamiento, de forma que a mayor número de ‘estrellas’, mayor será la cantidad de dólares que recibirá por la retransmisión. A mi esta práctica realmente me hace cuestionarme muchas cosas, pero principalmente me hace preguntarme hacia donde está evolucionando la sociedad, los paradigmas de la comunicación, el peso del ego digital e, igualmente, el descrédito de nuestra propia identidad, que es sacrificada pasando un plano terciario porque preferimos ver como cena otra persona con amigos en directo que hacer lo mismo por nuestra cuenta.

¿Cuál es el atractivo de ver a otras personas comer en forma remota desde un equipo informático? ¿Es una especie de voyeurismo? Quizá la clase sea ese concepto del que alguna vez hemos hablado por esta sección: #FoodPorn o comida pornográfica, siendo esta última palabra la forma de plasmar la atracción irrefrenable que la comida representa. ¿Son tan aburridas nuestras vidas como para tener que pagar por ver a otra persona cenando?

Para bien o para mal, no perdamos de vista este nuevo concepto de funcionamiento de contenidos, donde las nuevas celebrities de la pantalla comienzan a esgrimir modelos poco convencionales, negociando contratos y cobrando un salario que sube o baja en función de cómo reaccionan los espectadores en el momento. Son ellos los que tienen el botón “pagar” en sus dedos. Si tienes un día bueno, ganaras mucho dinero. Si no enganchas, no harán clic y la digestión se te terminará haciendo más pesada de lo que pensabas. Futuro y… ¡ojo! que en Corea del Sur saben mucho sobre tecnología y tendencias 😉

 Puedes leer esta publicación en su formato original pulsando AQUÍ (pag. 46).

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7 trucos para optimizar tus vídeos en Facebook Live | Elsumiller.com octubre 2016

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El mes pasado comentábamos la revolución absoluta que ha supuesto la emisión de video en directo facilitada en su mayor parte gracias a la potencia de recursos técnicos de los actuales smartphone y a los anchos de banda a Internet que ofrecen los operadores de telecomunicaciones a usuarios particulares junto con la popularización y apertura de las redes WiFi. Son múltiples las plataformas que nos facilitan herramientas y permiten hacer streaming de vídeo en vivo como Periscope, Instagram Stories, Snaptchap, YouTube… pero hoy nos vamos a centrar en Facebook Live, la opción para transmitir un vídeo para una audiencia en vivo desde el perfil de esta red social y dejar una grabación registrada para que otros perfiles puedan verla como si de un archivo compartido más se tratara. Es una opción fácil y tentadora, pero en la que deberemos cuidar algunos detalles, así que, si os parece, vamos a enumerar 7 trucos que os ayudaran a que la realización de estos vídeos resulte lo más acertada posible.

Las condiciones serán idóneas.

Si la calidad de la conexión no es lo suficientemente buena, Facebook nos va a poner reticencias a la hora de emitir el vídeo. Antes de empezar pues, debemos asegurarnos de que contamos con una buena cobertura para salir a Internet. De la misma forma, también debemos asegurarnos que las condiciones de luz, ambiente, sonido, etc. son las adecuadas ya que en el momento que se empieza, no es recomendable pausarla excesivamente. La luz debe ser uniforme y hay que evitar tenerla muy directa y a la espalda para que el/los grabado/s se pueda/n deslumbrar. De la misma forma, el sonido en espacios amplios se pierde o la calidad se puede ver mermada si estamos grabando en una cocina con el sistema de extracción activado. Si no contamos con un micrófono profesional de ambiente, un buen truco es el utilizar el micro que llevan incorporado los cascos de los auriculares o el de contar con una pared trasera que nos permita que el sonido rebote frontalmente y se pueda registrar con mayor claridad.

Genera expectación.

Anticipa lo que va a ocurrir. Construir una expectación previa va a permitir que nuestra audiencia sepa que un determinado día u hora va a ocurrir algo. Con el tiempo iremos afinando cual es la anticipación perfecta para comunicar eventos, pero mientras, lo que estaremos haciendo es ‘despertar’ curiosidad en nuestra comunidad y facilitar la audiencia de nuestra emisión.

Describe lo que está ocurriendo.

Vender lo llaman. Básicamente y ya que la herramienta Facebook Live nos lo permite, se trataría de que antes de empezar la emisión, hagamos una descripción consistente en lo que se está viendo (o se va a ver cuando la gente visione en diferido). Un título atractivo y una breve descripción que invite a seguir el vídeo. Ya sabéis, no es lo mismo decir “Receta de fritura de pescado” que “Como hacer que tus frituras queden perfectas”. Recordad que también comemos con los ojos.

Creatividad, originalidad e improvisación medida.

Improvisar no es malo cuando lo has planificado antes y me explico: Se puede ser muy original y creativo haciendo cosas diferentes y, además, tener claro lo que se quiere mostrar. Esto se hace simplemente anticipando un pequeño guion con los puntos principales que queremos que nuestra emisión respete. A partir de ahí, todo puede fluir y quedar la mar de fresco. Recordad que cuando emitamos, no estamos haciendo un Informativo de TV con lo que todo lo que no sea un tono desenfadado, amigable y cercano está de más. Tened en cuenta también que si, por ejemplo, estamos grabando en una cocina, estarán ocurriendo cosas, como que se oigan voces, que se cruce gente por el medio del objetivo, ruidos de platos, humo… y esto lejos de ser algo negativo lo que hace es dotar de un realismo absoluto, credibilidad y cercanía a nuestra filmación.

Atiende los comentarios y pide que suscriban al servicio.

Recuérdale a tu audiencia en algún momento de la emisión que pueden pulsar en el botón de seguir los videos en directo para que puedan recibir notificaciones la próxima vez que vayas a emitir en vivo. De la misma forma y siempre que te sea posible, ya que puedes interactuar con la audiencia mientras se emite, da la bienvenida a los comentaristas por su nombre y responde a sus comentarios en ese mismo momento. La gente estará encantada de oír que la mencionas y de que le dedicas atenciones.

Duración de los vídeos.

Facebook recomienda grabar vídeos de entre cinco y 10 minutos. Cada vídeo tiene su porqué y su motivación. No es lo mismo retransmitir un saludo, una invitación a un acto o la elaboración de una receta que una ponencia magistral. En cualquier caso, a mayor duración, mayor probabilidad de que conecten con nosotros un número más amplio de espectadores. Por cierto, el límite actual de duración es de 90 minutos.

Despedida y cierre.

Somos gente ocupada. Dar pistas de cómo está transcurriendo la emisión es una buena idea para que la audiencia sepa cuanto tiempo va a estar con nosotros. Dependiendo de lo que vaya a durar tu vídeo, asegúrate de repetir esa información escalonadamente, porque habrá una parte importante de los espectadores que comenzarán a ver el vídeo una vez iniciada la transmisión.

Puedes leer esta publicación en su formato original pulsando AQUÍ (pag. 46).

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