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Restaurante Asiático YAHO en Elx

Recientemente y por motivos de trabajo, los Soci@l Monkers tuvimos que parar a comer sin planificación en Elche/Elx. Mientras recorríamos las calles de esta población y hablándolo con mi socio Alfonso, a los dos nos entró un monazo tremendo de chino, japo, asiático o algo del estilo y ambos coincidimos en que si estuvieramos mas cerca del Ruyi, no lo perdonaríamos, pero era mas bien tarde y esto se nos hacía muy cuesta arriba, además de que el hambre apretaba. ¿La mejor opción? Pues rápidamente me vino a la cabeza un sitio donde alguna vez que otra he comido con ilustres ilicitanos (algunos de adopción) como Cabrera Luengo, Carolus Cocina o Félix Cardona, el Restaurante YAHO, ubicado cerquita de una rotonda y al lado de un Aldi, con lo cual el aparcar se hace bastante fácil

La verdad es que no hay mucho que destacar ya que esta decorado muy recargado con suelo y paredes de madera, alguna fuente de corte Zen y cortinas de bolitas. También comentar que si eres una persona de cierto tamaño, la mesa te va a resultar algo incómoda ya que tiene una listón inferior de madera que hace que las piernas no entren del todo bien y que no acabes de comer totalmente cómodo (ya digo que si uno es mas bien de corte grande). Normalmente pedimos menú del día de 9,95€ (con opción de sushi por 15,95€) pero el que tenía justamente ese no nos acabó de convencer y ojeando la carta vimos uno para 2 personas valorado en 29,95€ (iva siempre incluido) que contenía algún plato mas y nos decantamos por él. Adicionalmente al menú también pedimos 2 sopas tom-yam que a mi personalmente me tienen enganchado. No lo sabía, pero es una sopa típica thailandesa que se hace con leche de coco y es algo picante. En este caso, la hacen con gambita y le incorporan piña también. Yo siempre que voy la pido pero como Alfonso no la había probado, quise pedirla adrede. 

Sopa tom-yam, ensalda, pincho mongol y empenadillas

Y de esta forma dio comienzo el menú, con la sopa tom-yam: Calentita (genial porque el día estaba algo nublado), dulce, picante, con toques de jengibre, dulzor de la piña… como digo, una pasada (es tan adictiva que ya he aprendido a hacerla no tardaré y colgar la receta en el blog). Mientras nos terminábamos la sopa llegaron a la mesa al mismo tiempo un gran bol de ensalada de la casa con surimi, atún, huevo, tomate, zanahoria y que como particularidad tenía que su aliño, en vez de ser la típica salsa blanca china, le había añadido también un poquito de mostaza, lo que le daba un punto extra y original a la misma. También llegó a la mesa con la ensalada un plato de madera con 2 pinchos de ternera estilo mongol. La carne estaba especiada y caramelizada, de sabor buenísima pero terriblemente dura y desagradable a la hora de moder (Esa sensación de que se te quedan trocitos en los dientes constantemente? Pues eso), además, al tener mas comida en la mesa cuando nos los empezamos a comer estaban algo fríos. Todavía estábamos con los pinchos cuando llegó una recipiente vaporera con 4 empanadillas dentro de estilo Dim-Sum acompañadas de soja y salsa agripicante (en la foto solo quedaba 1 ya). Estaban bastante buenas, lo que pasa es que quizá yo no sea el mas indicado para valorarlas ya que este es un producto que puedes encontrar (y que suelo comprar) en los supermercados chinos, que solo necesitan sacar del envase y vapor, por lo que quizá les otorgo poco peso gastronómicamente hablando.

Ternera asada, Fideos chinos, Pato estilo beijing, platano y helado frito, ticket

A continuación nos sirvieron pato estilo beijing (lo que ponía en el menú) con tortitas muy muy finas, sticks de cebolla y pepino, salsa hoi-sin y una cantidad ajustadita para 2 personas de pato crocante. Bueno, calidad normalita, sin mas (ni menos). Cuando retiraron la bandeja del pato nos trajeron unos fideos con pollo, huevo y verduras, que también estaban ricos pero bastante normalitos y un plato rollo tie-pan al rojo donde primero y delante de nosotros, incorporaron un poquito de soja, trozos de cebolla y luego ajos tiernos y ternera con alguna verdura mas. Este plato tenía un sabor intenso y estaba rico. Estábamos bastante llenos pero el dulce es el dulce y en el menú entraban los postres (también 2 bebidas) así que pedimos helado frito (que no sale en la foto) y plátano frito, ambos con miel. Un clásico y típico en estos establecimientos. Con una cocacola adicional para no dormirnos en el camino de vuelta pedimos la cuenta, cuyo total sumó 39,30€. Me gustaría probar nuevos sitios de este estilo en Elx, pero si coincide que tengo que volver a comer allí, pues repetiría sin problemas 😉

Gyozas de ternera, cerdo y col

Las gyozas o empanadillas chinas, propias de esta cultura gastronómica milenaria, son a día de hoy muy populares y conocidas en occidente principalmente y de forma curiosa a través de los restaurantes japoneses de cuyo idioma les viene su nombre y que las han adoptado como propias. Tras comerlas en multitud de ocasiones en el RUYI, el restaurante chino chino de Alicante que me recomendó en su día María Pascual, donde las preparan de forma excelente, me he decidido ha hacerlas yo y la verdad, para ser la primera vez no salió del todo mal la cosa y como siempre, una vez hechas he visto vías de mejora que os comento también. Las posibilidades de combinar ingredientes son muy amplias, pero las gyoza que yo he elaborado tienen los que os muestro a continuación:

Ingredientes para gyozas de ternera, cerdo y col (4 personas /40 gyozas):

  • 300 g de carne picada mixta de ternera y cerdo (ni por asomo la compréis en Mercadona, acudid al carnicero del barrio)
  • 1/2 Col de tamaño mediano.
  • 1 Paquete de Dumplings o masa para empanadillas chinas ( de venta en establecimientos asiáticos)
  • 1/2 cebolla pequeñita
  • 1 vaso de chupito de salsa de soja japonesa (con Kikkoman no fallamos, es la mejor)
  • 1   ”        ”           ”          ”    aceite de sésamo
  • 1   ”        ”           ”          ”    de sake (o vino blanco si no tenemos sake)
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1           ”             ”    fécula de patata ( Maizena también vale)
  • 2 ajos medianos
  • 1 trocito de jengibre fresco equivalente al doble del tamaño de los ajos
  • Sal (o salsa de pescado fermentado thailandesa)
  • Pimienta
  • 1 cucharada de ajinomoto (glutamato monosódico, aunque esto es opcional y yo lo utilizo para potencial el sabor)

Ingredientes para la salsa de las gyozas (esta versión es libre y de mi cosecha propia):

  • 1 vaso de chupito de salsa de soja japonesa (con Kikkoman no fallamos, es la mejor)
  • 2 cucharadas de vinagre de arroz
  • 1 cucharada de mirin (sake dulce)
  • 1 cucharadita de ajinomoto

Y para cocinar las gyozas en la sartén:

  • 1 cucharada sopera de aceite de soja (o girasol)
  • 1          ”                  ”         ”           ”       ”  sésamo.

P.D: Como veis, en mi casa lo de la cocina está presente hasta en la tele. No sé si conocéis la faceta de cocinero italiano de Buddy Balastro (el rey de las tartas), de 14:00h a 15:00h en Veo7 os puede gustar 🙂

Bien, comenzaremos los preparativos limpiando tanto la cebolla como la col  en un escurre verduras y luego iremos picandolas lo más finamente que podamos. Reservamos el resultado en la nevera. Lee el resto de esta entrada

Algunos aspectos sobre la gastronomía China

Hace unos días, el fantástico blog de El Comidista de Mikel López Iturriaga (conocido por Ondakín) me sorprendía con una curiosa comparativa sobre lo que los occidentales entendemos por comer comida china y lo que realmente es lo que se come en China. De todas formas, no hay que olvidar algo fundamental, y es que, si la gastronomía en España nos parece amplia, diversa y en el norte se come distinto al sur, pues imaginaros como será la cosa en un país de las dimensiones de China. Para poder hablar en líneas generales, se suele agrupar su cocina en cuatro escuelas o grandes grupos: sur, norte, este y oeste; inmensas regiones que a su vez se fragmentan en otras menores, cuando de comida se habla.

Congrio en salsa tauzí

La Región Autónoma Uygur de Xinjiang, en el ESTE, destaca por el pan (ese que jamás hemos probado en ningún chino) y los tallarines hechos a mano (lamian), así los deliciosos platos de la minoría Dai, con su influencia tai y la salsa de cacahuetes.

Judías konbao con pollo y cacahuetes

Por su parte, la escuela del SUR también es conocida como “cantonesa”, originaria de la provincia de Guangdong y de su capital Guangzhou. Evitar el uso excesivo del ajo, el aceite y las especias pudiera considerarse como la peculiaridad de esta cocina, para buscar la perfecta combinación de texturas, colores, aromas y sabores. Los cantoneses prefieren que la comida esté ligeramente cruda, de forma que mantenga los colores y sabores naturales. La salsa de ostras también se utiliza en la cocina cantonesa, famosa por sus platos agridulces, como el cerdo agridulce. La base fundamental de la escuela sureña es el arroz.

Pollo al estilo Guangzhou

En el NORTE, mientras tanto, la escuela de este tipo de cocina incluye las áreas del norte del río Yangtse hasta la Gran Muralla, y se divide a su vez en tres grandes estilos de cocina: Shangdong, Henan Y Beijing. La característica más destacada de la gastronomía del norte es el uso de cereales, trigo, maíz y mijo en lugar del arroz. La influencia de más de un millón de musulmanes que viven en esta zona se aprecia en la abundancia de cordero y vaca en la cocina del norte.El cerdo se usa a menudo como relleno de los panecillos, y los panecillos vegetarianos hechos con espinacas también se cuentan entre los favoritos. En la cocina del norte se utilizan muchísimas especias como ajo, cebolla, semillas de sésamo, aceite, puerros y salsa dulce de judías. El plato más famoso de la escuela del norte es el delicioso pato laqueado. En el caso de la escuela del este, que abarca las regiones de Fujian, Jiangxi, Zhejiang and Shanghai, abundan los vegetales, pescado fresco y mariscos. Las formas de cocinar más conocidas son el sofrito, al vapor y a fuego lento en salsa de soja. Otros ingredientes utilizados son el vinagre negro y el vino de arroz.

Rebozado de calamares a la sal picante

La escuela del OESTE incluye a las provincias interiores de Hunan y Sichuan. En este tipo de cocina se utilizan muchísimas especias, como la guindilla, los granos de pimienta de Sichuan, el gengibre, las cebollas y el ajo. Algunos de los platos de Sichuan (como el Ma Po Do fu) están entre los más sazonados del mundo, y en un sólo plato se reúnen todos los sabores: ácido, amargo, dulce y salado. La cocina del oeste se conoce cada vez más en Occidente por el Huo Guo (plato cuya preparación tarda horas y contiene una gran variedad de ingredientes que se cocinan en un caldo hirviendo).

Huo Guo, plato cada vez mas internacional

Esto es lo que pasa en China, pero si volvemos a la realidad que tenemos en en nuestro país, la verdad es que la calidad media de los restaurantes chinos ha estado históricamente en entredicho. Las viandas que se sirven aquí no tienen  mucho que ver con la auténtica comida de aquel país, una de las más espléndidas del mundo como habéis podido leer por anteriormente. Por fortuna, no todo está perdido y de un tiempo para acá y tras la avidez y pasión gourmet que se vive en nuestro país, sumados a la presencia de una comunidad china cada vez mayor ha hecho que aparezcan restaurantes “chinos auténticos”, que poco tienen que ver con los chinos a los que estamos acostumbrados. A continuación tenéis algunas pistas para distinguir unos de otros: 1. En el chino encuentras platos que jamás verás en China, sino que provienen más de los inmigrantes orientales en Estados Unidos: el arroz tres delicias, los rollitos primavera, el chop-suey, el cerdo agridulce… En un chino auténtico no tienen de eso, y si lo tienen, es sólo para los guirufos como nosotros. A veces cuentan con dos cartas: una A para no chinos y otra B con las cosas buenas de verdad.
2. El chino auténtico sirve guisos brutales hechos con partes poco nobles de animales, que llevan la casquería a una dimensión desconocida. El chino no se atreve porque no quiere ofendernos con un pulmón de cerdo a la plancha, por ejemplo. 3. En el chino auténtico comen chinos. En el chinorri nuestro de cada día los únicos chinos que comen son los que curran allí, que por cierto, echan amas horas que un reloj. 4. El chino no abusa del picante para no molestar. Si estás en un chino auténtico cuyos dueños son del sur, las bocas arderán en el infierno como en el mismísimo Sichuán. 5. Los camareros de los chinos hablan un español más o menos decente, y puedes comunicarte con ellos sin grandes problemas. En los chinos auténticos sólo suele haber una persona que sabe algo de castellano, y las equivocaciones con lo que has pedido son frecuentes. Pero es parte de su encanto, y así descubres nuevos platos. 6. Por lo general, la decoración de los chinos es….como decirlo…. mirad, no se ni describirla, con sus réplicas de dragones, paisajes imposibles y sus lacados omnipresentes. Pues los chinos auténticos son todavía más feos: el estuco veneciano, las sillas forradas de plástico y los cuadros sandungueros están a la orden del día. El ambiente general es de decadencia, y sólo entras porque alguien te lo ha recomendado: si no, saldrías corriendo. 7. Los chinos se llaman “Familia Felíz”, “Gran Muralla” “Buda de Oro” y similares. Los chinos de verdad suelen tener o bien un nombre en chino o uno español heredado del negocio anterior, tipo “Casa Paco”. 8. El chino es barato, y comes entre mal y regular. El chino auténtico es igual de barato y comes como un emperador de la dinastía Ming (O casi). En fin, mi amiga de #CMUA y grandísima alicantina, María Pascual, me recomendó un restaurante “Chino auténtico” sito en “la nostra capitaleta”, concretamente en la Plaza de Galicia, donde lo reconoceréis porque solo pone un símbolo chinorri fuera, aunque también es cierto que el otro día me comentó que se iban a trasladar ( si no lo han hecho ya) a la Calle Orense… lo de las lenguas de pato, aperitivo clásico entre las mujeres chinas, mejor lo dejamos para otro día 🙂

Lenguas de pato al vapor… (aperitivo femenino en China por antonomasia)

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