Archivos Mensuales: julio 2011

Cocer y cantar: Helado de vainilla, cookies, dos chocolates y almendra

Andaba yo pensando (rarísimo en mí) que este verano todavía no le había dado “trabajo” a la fantástica y baratísima heladera del Aldi que me regaló mi mujer el año pasado, por lo que ni corto ni perezoso me puse manos a la obra y pensando pensando que podía hacer, recordé que uno de los helados que mas éxito tienen siempre en mi “Summer Top Icream” es el clásico de de vainilla con cookies y trocitos de choco. Dejándome llevar pues por la emoción de reto y estando asesorado para la misión por los maravillosos consejos y pasos a seguir que pude obtener del blog gastronómico El Monstruo de las Galletas (que en cookies pues es claramente un referente) me lancé a la misión, si bien y como a mí me gusta, decidí saltarme un poco las reglas y hacer el helado “a mi manera” o de la forma que yo entendía que debía de hacerse.

Comenzamos: Por un lado haremos la pasta de las galletas y por otro lado el helado. Para la masa de galletas he elegido una muy sencilla, unas galletas de mantequilla y ya está y para el helado como he comentado, utilizaré mi heladera para hacerlo ya que siempre quedará mejor. Si no tenéis, pues según vaya congelándose el helado en la nevera sacar e ir moviendo hasta que se haya congelado por completo para evitar en todo lo posible las cristalizaciones.

Ingredientes para las galletas y tropezones:

  • 150 g de mantequilla
  • 200 g de harina de fuerza
  • 100 g de azúcar glas
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 80 g de pepitas de chocolate negro con almendras
  • 50 g de pepitas de chocolate blanco

Ingredientes para la masa y los "tropezones"

Al final yo me decanté por unos “cuadraditos” de almendra cubiertos de chocolate negro Valor que seguro que aportaban un contraste interesante de “amargor” al helado y además, me complementaban el mismo con las almendras. La masa de galletas es muy fácil de hacer pero hay que tener un poquito de paciencia. Tendremos la mantequilla un ratito a temperatura ambiente y la trabajaremos con una mano mezclando el resto de ingredientes hasta que quede algo parecido a esto:

Masa de galletas que así crudita esta ¡buenísima!

Después cogemos porciones y hacemos canutillos como los que hacíamos de pequeños con la plastilina ( y que otros de mayores hacen líandose unos…. en fin, dejémoslo estar jeje) . Los envolveremos en plástico film y los dejamos un buen rato en la nevera para que se endurezca la masa, en la parte mas fría de la misma a poder ser. Una vez duritos, los troceamos en pequeños trocitos y los reservamos en frío de nuevo.

Canutillos de pasta de galleta que debemos de cortar en pequeños trocitos

Continuaremos con el helado. El que hice tiene como base una crema inglesa. De las diferentes formas que existen creo que esta es una de las menos complicadas para hacerlo y menos perdida de color (que proporcionan las yemas) tendrá, y en este caso tratándose de vainilla nos interesa que tenga un color cuanto mas intenso mejor.

Ingredientes para el helado de vainilla:

  • 250 ml de leche entera (importante porque yo utilicé Desnatada que era la única que tenía y los helados necesitan de cuanta más materia grasa mejor)
  • 150 g de azúcar invertido (jejeje ya estáis pensando en la broma que os conozco pájar@s)
  • 250 ml de nata (35% m.g recomendable, aquí también me volví a quedar corto porque la que tenía solo era 18%)
  • 6 yemas de huevo (si son pequeñas, o 4 si son grandes)
  • 3 cucharadas soperas de esencia de vainilla (o una vaina si tenéis, que sería lo perfecto)
  • Además, luego se el añaden los trocitos de masa de galletas y las pepitas de los chocolates.

Ingredientes para el helado

A ver, tema azúcar invertido: Si no tenéis azúcar de este tipo o no os apetece prepararlo, utilizáis la misma cantidad del normal, no pasa nada, pero es que el azúcar invertido es muy utilizado en la heladería por su poder anticongelante, es decir, evita la recristalización, como la glucosa o la dextrosa, proporcionando al helado una textura maleable, suave y cremosa. Pero, ¿qué es el azúcar invertido?, es el líquido o jarabe resultante del proceso de inversión del azúcar mediante la acción ácida o enzimática, o sea, con una solución de agua, azúcar y ácido cítrico se separan los dos componentes del azúcar, la fructosa y la glucosa. El azúcar invertido se puede comprar hecho, pero también podemos hacerlo en casa como yo hice, para ello necesitaremos:

Ingredientes para hacer azúcar invertido:

  • 400 g  de azúcar
  • 150 ml de agua
  • 7 g de zumo de limón (medio limón pequeñito exprimido)
  • 4 g de bicarbonato sódico (el de toda la vida)

Resultado tras la elaboración del azúcar invertido, queda un jarabe.

Para hacer el azúcar invertido debemos mezclar el zumo de limón con el agua y luego incorporarlo al azúcar, mezclamos y llevamos al fuego. Cuando empiece a hervir retiramos del fuego y dejamos enfriar un ratito, entonces añadimos el bicarbonato sódico, que hace que se equilibre el pH y mezclamos bien. El jarabe resultante se pondrá blanquecino, pero su color definitivo es ambarino pálido cuando se enfríe. Como digo, no es imprescindible hacer este paso, pero viene muy bien para que los helados no se queden con textura “de cristal” y si te sobra jarabe, pues no pasa nada, a la nevera y a por la próxima receta. Por cierto, el poder endulzante de este sirope es superior al de el azúcar normal, tened esto en cuenta.

Empecé mezclando la leche con el azúcar invertido y llevé a fuego, removiendo constantemente para que el azúcar se mezclara perfectamente. Por otro lado, preparé  las yemas y las mezclé con la nata, a la que previamente le había incorporado la esencia de vainilla. La mezcla de yemas+natas fue incorporada a la leche+azúcar y volvió al fuego sin parar de remover, despacio, pero sin parar. En un ratito empieza a espesar un poco y lo retiro de la placa de inducción, para ponerlo a enfriar. Podemos enfriar rápidamente metiendo el bol en otro con hielo o bien lo dejamos en la nevera removiendo poco a poco, aunque a la nevera, las cosas templadas o calientes, cuantas menos mejor. Al final, la textura y aspecto de la crema inglesa que buscamos es algo parecido a esto:

Crema inglesa de vainilla que servirá de base para el helado

Y llegó el momento de mezclar todo este maremágnum de ingredientes y hacer el helado  propiamente dicho. Montada la heladera fui incorporando los distintos componentes, empezando por la crema de vainilla. Normalmente tarda unos 10 o 15 minutos en hacerse el helado, por lo que cuando ví que la cosa empezaba a espesar le añadí en primer lugar la masa de galletas cortada en trocitos y todas las pepitas de chocolate.

Heladera empezando a cumplir con su cometido

Heladera empezando a cumplir con su cometido

Topping de chocolates para incorporar al helado

Pues nada, cuando vemos que la mezcolanza ha llegado a buen puerto y que la consistencia del helado empieza a tener ese aspecto denso deseable, hemos terminado de hacer nuestro helado y debería tener un aspecto así mas o menos:

Textura del heladito ¡rico rico!

Tarrina lista para consumir o meter en el congelador

Bueno, y hasta aquí llego la experiencia del heladito, solo restó sacarlo de la heladera y ponerlo en un recipiente hermético y al congelador (si es que sois capaces de aguantaros). Os puedo comentar que está bastante bueno y como siempre y con ánimo de mejora, comentaros varios aspectos que he detectado importantes:

  1. La leche debe ser entera (y no semi o desnatada)
  2. La nata cuanta mas materia grasa tenga, mejor (de 35% hacia arriba)

¿Porqué digo esto? Pues porque este helado necesita de todos los elementos grasos que le podamos aportar, ya que eso va a conseguir multiplicar exponencialmente su cremosidad, y en el paladar eso es de agradecer ya que incorporando el azúcar invertido ya conseguimos que no tenga una textura cristalina y lo de la materia grasa sería como ponerle la guinda al pastel. En fin, fácil, divertido y si tenéis crios seguro que se lo pasan de cine haciendo este tipo de experimentos en la cocina con vosotros. Yo, al ser un niño grande (y gordo) ya lo llevo todo de serie 🙂

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Algunos aspectos sobre la gastronomía China

Hace unos días, el fantástico blog de El Comidista de Mikel López Iturriaga (conocido por Ondakín) me sorprendía con una curiosa comparativa sobre lo que los occidentales entendemos por comer comida china y lo que realmente es lo que se come en China. De todas formas, no hay que olvidar algo fundamental, y es que, si la gastronomía en España nos parece amplia, diversa y en el norte se come distinto al sur, pues imaginaros como será la cosa en un país de las dimensiones de China. Para poder hablar en líneas generales, se suele agrupar su cocina en cuatro escuelas o grandes grupos: sur, norte, este y oeste; inmensas regiones que a su vez se fragmentan en otras menores, cuando de comida se habla.

Congrio en salsa tauzí

La Región Autónoma Uygur de Xinjiang, en el ESTE, destaca por el pan (ese que jamás hemos probado en ningún chino) y los tallarines hechos a mano (lamian), así los deliciosos platos de la minoría Dai, con su influencia tai y la salsa de cacahuetes.

Judías konbao con pollo y cacahuetes

Por su parte, la escuela del SUR también es conocida como “cantonesa”, originaria de la provincia de Guangdong y de su capital Guangzhou. Evitar el uso excesivo del ajo, el aceite y las especias pudiera considerarse como la peculiaridad de esta cocina, para buscar la perfecta combinación de texturas, colores, aromas y sabores. Los cantoneses prefieren que la comida esté ligeramente cruda, de forma que mantenga los colores y sabores naturales. La salsa de ostras también se utiliza en la cocina cantonesa, famosa por sus platos agridulces, como el cerdo agridulce. La base fundamental de la escuela sureña es el arroz.

Pollo al estilo Guangzhou

En el NORTE, mientras tanto, la escuela de este tipo de cocina incluye las áreas del norte del río Yangtse hasta la Gran Muralla, y se divide a su vez en tres grandes estilos de cocina: Shangdong, Henan Y Beijing. La característica más destacada de la gastronomía del norte es el uso de cereales, trigo, maíz y mijo en lugar del arroz. La influencia de más de un millón de musulmanes que viven en esta zona se aprecia en la abundancia de cordero y vaca en la cocina del norte.El cerdo se usa a menudo como relleno de los panecillos, y los panecillos vegetarianos hechos con espinacas también se cuentan entre los favoritos. En la cocina del norte se utilizan muchísimas especias como ajo, cebolla, semillas de sésamo, aceite, puerros y salsa dulce de judías. El plato más famoso de la escuela del norte es el delicioso pato laqueado. En el caso de la escuela del este, que abarca las regiones de Fujian, Jiangxi, Zhejiang and Shanghai, abundan los vegetales, pescado fresco y mariscos. Las formas de cocinar más conocidas son el sofrito, al vapor y a fuego lento en salsa de soja. Otros ingredientes utilizados son el vinagre negro y el vino de arroz.

Rebozado de calamares a la sal picante

La escuela del OESTE incluye a las provincias interiores de Hunan y Sichuan. En este tipo de cocina se utilizan muchísimas especias, como la guindilla, los granos de pimienta de Sichuan, el gengibre, las cebollas y el ajo. Algunos de los platos de Sichuan (como el Ma Po Do fu) están entre los más sazonados del mundo, y en un sólo plato se reúnen todos los sabores: ácido, amargo, dulce y salado. La cocina del oeste se conoce cada vez más en Occidente por el Huo Guo (plato cuya preparación tarda horas y contiene una gran variedad de ingredientes que se cocinan en un caldo hirviendo).

Huo Guo, plato cada vez mas internacional

Esto es lo que pasa en China, pero si volvemos a la realidad que tenemos en en nuestro país, la verdad es que la calidad media de los restaurantes chinos ha estado históricamente en entredicho. Las viandas que se sirven aquí no tienen  mucho que ver con la auténtica comida de aquel país, una de las más espléndidas del mundo como habéis podido leer por anteriormente. Por fortuna, no todo está perdido y de un tiempo para acá y tras la avidez y pasión gourmet que se vive en nuestro país, sumados a la presencia de una comunidad china cada vez mayor ha hecho que aparezcan restaurantes “chinos auténticos”, que poco tienen que ver con los chinos a los que estamos acostumbrados. A continuación tenéis algunas pistas para distinguir unos de otros: 1. En el chino encuentras platos que jamás verás en China, sino que provienen más de los inmigrantes orientales en Estados Unidos: el arroz tres delicias, los rollitos primavera, el chop-suey, el cerdo agridulce… En un chino auténtico no tienen de eso, y si lo tienen, es sólo para los guirufos como nosotros. A veces cuentan con dos cartas: una A para no chinos y otra B con las cosas buenas de verdad.
2. El chino auténtico sirve guisos brutales hechos con partes poco nobles de animales, que llevan la casquería a una dimensión desconocida. El chino no se atreve porque no quiere ofendernos con un pulmón de cerdo a la plancha, por ejemplo. 3. En el chino auténtico comen chinos. En el chinorri nuestro de cada día los únicos chinos que comen son los que curran allí, que por cierto, echan amas horas que un reloj. 4. El chino no abusa del picante para no molestar. Si estás en un chino auténtico cuyos dueños son del sur, las bocas arderán en el infierno como en el mismísimo Sichuán. 5. Los camareros de los chinos hablan un español más o menos decente, y puedes comunicarte con ellos sin grandes problemas. En los chinos auténticos sólo suele haber una persona que sabe algo de castellano, y las equivocaciones con lo que has pedido son frecuentes. Pero es parte de su encanto, y así descubres nuevos platos. 6. Por lo general, la decoración de los chinos es….como decirlo…. mirad, no se ni describirla, con sus réplicas de dragones, paisajes imposibles y sus lacados omnipresentes. Pues los chinos auténticos son todavía más feos: el estuco veneciano, las sillas forradas de plástico y los cuadros sandungueros están a la orden del día. El ambiente general es de decadencia, y sólo entras porque alguien te lo ha recomendado: si no, saldrías corriendo. 7. Los chinos se llaman “Familia Felíz”, “Gran Muralla” “Buda de Oro” y similares. Los chinos de verdad suelen tener o bien un nombre en chino o uno español heredado del negocio anterior, tipo “Casa Paco”. 8. El chino es barato, y comes entre mal y regular. El chino auténtico es igual de barato y comes como un emperador de la dinastía Ming (O casi). En fin, mi amiga de #CMUA y grandísima alicantina, María Pascual, me recomendó un restaurante “Chino auténtico” sito en “la nostra capitaleta”, concretamente en la Plaza de Galicia, donde lo reconoceréis porque solo pone un símbolo chinorri fuera, aunque también es cierto que el otro día me comentó que se iban a trasladar ( si no lo han hecho ya) a la Calle Orense… lo de las lenguas de pato, aperitivo clásico entre las mujeres chinas, mejor lo dejamos para otro día 🙂

Lenguas de pato al vapor… (aperitivo femenino en China por antonomasia)

La tía de la lejía

No puedo evitarlo. Hace mucho tiempo que estoy seducido por ella y hoy por fin me he decidido a dedicarle este pequeño post a lo que para mi representa todo un icono publicitario de la década, me estoy refiriendo por supuesto, a LA TÍA DE LA LEJÍA , ya sabéis, aquella hembra rubia futurista que abre un vórtice en el espacio-tiempo (lo normal)  para traernos del futuro nada más y nada menos que…. ¡ una puñetera botella de lejía!. ¿Cómo puede estar pasando esto? .

Viendo el panorama, me he dado cuenta que este importante personaje (fundamental en la historia del S.XXI) no ha pasado desapercibido para mucha gente, y ráudo y veloz, me he puesto a investigar sobre ella, hayando cosas tan curiosas como que tiene cuenta en Twitter:

El twitter de la tía de la lejía

También he podido comprobar como en facebook tiene páginas de fans y grupos donde se preguntan cosas interesantes acerca de sus viajes temporales (Viajes todo sea dicho que hace a pelo, sin un  DeLorean como en Regreso al Futuro, con lo que doy por hecho que el ahorro energético se suma a las buenísimas propiedades que ya de por sí  parece ser que tiene la lejía).

Páginas de fans en facebook

He llegado a varias conclusiones: La primera es que esta lejía debe ser cosa fina y la fórmula secreta e instrucciones son tan complejas que tiene que venir una tía desde el futuro para explicarte como se usa. Esta chica, pudiendo traer la cura del cáncer, el tercer secreto de Fátima, el remedio para el fin del hambre en el mundo, la forma de obtener energía sin sobreexplotar al planeta, la vacuna del Sida, una Primitiva premiada o revelarnos por fin como diántres consiguen meter la pasta dentrífica en el envase para que luego salga a rayicas de colores, pues no, la tía viaja al pasado desde una era mucho más avanzada a la nuestra para traernos una lejía, así, sin más. Es probable que la viajera del tiempo después seguramente fue a la época de Jesús el Nazareno para limpiar los restos de sangre y polvo de la sábana Santa, dejando un blanco “inmaculado” en la prenda y que quizás, se le hubiera pasado el pequeño detalle  de avisarle que lo iban a crucificar.

La cosa prosigue: Lo que más me indigna es saber que en el futuro todavía utilizan lejía y no tienen lavadoras biónicas que gracias a iones fotónicos pulverizan las bacterias y suciedad o incluso tejidos inteligentes que nunca llegan a mancharse y repelan la mugre. Ver en vivo a esta menda es como que toquen a la puerta de tu casa, y en vez de encontrarte al del Circulo de Lectores o Testigos de Jehova, te encuentres a un ser de luz celestial, un ser divino que solo se aparece de improviso al lado de la gente con problemas, los de manchas difíciles claro, y te envuelve en un halo de paz tal, que serías capaz de mezclar la ropa blanca y  la de color con la lejía, porque todo ya te da igual, has visto el futuro a los ojos y este te ha devuelto la mirada (como el abismo). Este hecho simpar, por otra parte, deja a la altura del barro las apariciones marianas y podría ocurrir que un día, por ejemplo, se aparezca la Virgen del Rocío y le pida a los Almonteños que “este año no saltéis la valla que os vais a hacer daño, abrid la puerta si eso” y que acostumbrados a ver a la tía de la lejía, no se le preste ni atención. Después de un profundo análisis he llegado a pensar que toda esta movida no es fruto de la casualidad, y que dentro de unos años, en un punto concreto de la línea temporal, la Corporación Neutrex desatará una catástrofe que creará un punto de inflexión, sometiendo al mundo, junto con Hacendado y El Corte Inglés, a la dominación total  y se utilizarán los viajes temporales como válvula de escape para enviar a rubiacas al pasado (cual Terminators), pero vestidas como azafatas del 1,2,3 y cuya utilidad, la de los viajes, no terminará de estar clara, pero da la impresión de que serán baratos por la cantidad de tías que envían, cada una además, con un producto distinto.

También me resulta curioso observar la naturalidad con la que los afortunados anfitriones reciben a la viajera del tiempo. Poneos en situación: Un día cualquiera, estás en tu cocina haciendo ambiente: Dándole la comida a los críos, al abuelo, al gato, terminando de freír unos flamenquines (riquísimos) con una mano y con la otra poniendo una lavadora porque la otra acaba de terminar y la estás tendiendo con un pie , y de repente se te aparece una señora de la nada que dice venir del futuro para traerte una lejía superior. Por no poner, no pones ni cara de susto, aquí nadie llama a la policía ni se hace ningún gesto de asombro, como si lo normal fuese que una tía rara vestida con un diseño de los descartados por Ágata Ruíz de la Prada, aparezca de un portal interdimensional sin generador de fluzo ni falta que le hace. Que cada uno saque sus propias conclusiones. Yo supongo que si esto me ocurre algún día me sorprendería, pero no demasiado porque como soy Español ya estoy acostumbrado y curado de espanto pues he sido testigo de como sustituyen la CNN + por Gran Hermano 24 horas,  he visto a Belén Esteban presentando un programa de TV y ¿escribiendo? un libro, he visto como Cañita Brava era ungido como cantante y actor y hasta he visto como a un grupo de  indignados montando tiendas de campaña en las plazas públicas para protestar de lo bien que nos va todo se les etiquetaba como perroflautas…  ¡Ostis! Y ahora que lo pienso… ¿Será la tía de la lejía responsable de la crisis mundial y ha vuelto al pasado para intentar arreglar las cosas? Ummmmmmmmmm, os dejo para finalizar con esta duda, y con el fantástico vídeo de Aleix Saló, Españistán donde nuestra amiga hace una aparición estelar hacia el minuto 05:10  🙂

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