Archivo del Autor: Oskar García

El año en que cambiaron las cosas (o de como #CMUA transformó mi vida)

Fue allá por principios del 2011 cuando un buen día, recibí un mensaje por facebook. Un mensaje que por poco me pasa desapercibido ya que facebook me lo mostró en el misterioso apartado de ‘otros’ del que un día tendré que hacer un post.

Yo que me había apuntado a la página de Gastronomía y Universidad por mi pública afición a las viandas alicantinas y todo lo que gira alrededor de la alimentación y productos de nuestra provincia he de reconocer que quedé francamente tentado, podría decir que bastante desconcertado. ¿Community Manager? ¿Y eso se estudia? ¿Y en la Universidad de Alicante?. Os seré sincero: Casi paso página y no me apunto. Me pilló en una situación compleja en mi vida, muy compleja. Estaba en pleno desencanto de mi ‘carrera política’, un poco a vuelta de todo, sin un objetivo concreto, y además, debía ser uno de los pocos concejales en España que no tenía ‘un duro’ para poder plantearse este tipo de formación. Pero mira tu por donde apareció Paqui, mi mujer, para decirme una frase que recordaré toda la vida: ‘ Oskar, nos lo quitamos de donde sea pero tu tienes que hacer esta formación si o si, tu vales para esto‘. Dicho y hecho. Ajustamos un poco más el ya maltrecho cinturón familiar y 1 mes después me encontraba cursando el Máster en Experto Universitario en Community Management y Dirección en Redes Sociales para Empresa de la Universidad de Alicante.

¿Y? ¿Mereció la pena? …solo os puedo decir que no es que solo mereciera la pena, es que además… ¡Cambió mi vida para siempre! Así es. ¿Cómo describirlo? #CMUA me marcó un antes y un después, un verdadero punto de inflexión, soy rotundo. ¿Se puede ganar la vida uno con el Social Media? Si, y los Social Monkers somos un ejemplo de ello. Recientemente he oído una voz crítica (bastante afónica y desafinada por cierto) con esta titulación y solo puedo deciros que se equivoca de pleno y está muy alejada de la realidad. Además, no me parece lícito que aquellos que se pasan el día bla bla bla bla, copiando contenidos, plagiando el trabajo ajeno, imitando todo aquello que funciona, parasitando todo lo que huele a copy de éxito, ‘recreando’, ‘reinterpretando’ y succionando vilmente conocimiento a otros y que, además, han hecho de toda esta mala praxis su ‘modus operanti’ y una forma de crearse marca y ‘prestigio’, bajo mi punto de vista están ‘absolutamente inhabilitados’, no solo para sus prácticas nocivas indiscriminadas, sino que además, me dejan patente y claro que #CMUA es un modelo y un referente para cualquiera que quiera ejercer como Community Manager en condiciones. Para dedicarse al Social Media lo primero que uno tiene que ser es precisamente eso, SOCIAL, que es justo la antítesis de lo que representan estos sujetos, pasivos de la creatividad pero activos de la usurpación. Quiero aclarar una cosa para que nadie se equivoque: Aquí no hay peloteo gratuito. Mi paso por la Universidad de Alicante no fue idílico ni perfecto. El curso tuvo algunas lagunas y claroscuros, pero se explican de forma fácil: Fuimos la 1ª Promoción que se graduó en Community Management en la UA (para mi, un privilegio). Desde entonces, la formación (que ya era notablemente buena) ha tenido una progresión exponencial absolutamente EJEMPLAR. Corrigiendo aspectos frágiles del planteamiento inicial, incorporando cursos online, ampliando temario, actualizaciones permanentes, profesorado hipercualificado y líderes en sus respectivas asignaturas, adaptación total al alumno, precios competitivos, sensibilidad, cercanía y sobre todo CALIDAD en una enseñanza ACTUALIZADA al minuto. En esto coincidirán conmigo todos los compañeros que pasaron junto a mi por esta experiencia, y es que #CMUA no es una titulación, no es una formación, ni siquiera es una materia… #CMUA es una experiencia SOCIAL, HUMANA y MARAVILLOSA.

Me centraré si me permitís en 3 personas que para mí resultan de carácter fundamental para entender #CMUA y que esta termine siendo una experiencia ÚNICA y VITAL: Mayte Vañó, Altea Ortíz y mi tocayo Oscar Carrión. De Mayte Vañó poco puedo añadir a todo lo que comenté en su día en este post. Para mí, su forma de ser, profesionalidad, mimos, atenciones, conocimientos, simpatía, docencia y detalle representan al perfecto profesor, educador y compañero de viaje en el conocimiento. Altea Ortíz es CORAZÓN #CMUA, es una trabajadora infatigable. Encargada de organizar y coordinar a todos los alumnos, temarios, profesorado y demás flecos universitarios, para mí resulta una figura imprescindible que os puede dar una idea de todo lo bueno que puede hacer y llevar a cabo una persona que se ha formado en #CMUA. Altea es especial, tan especial como realizar el #CMUA. Es una de esas personas con las que te resultará imposible discutir, con la que el ‘engagement’ es total y que está para ayudarte en TODO lo que necesites. Jefa de estudios por merecidímos méritos propios, es una de las mejores profesionales Social Media que uno puede encontrar a día de hoy en la jungla en que se ha convertido la red de redes. Altea trabaja mucho, se vuelca y por eso, el resultado de su constancia es visible desde el primer minuto que uno se sienta en el aulario: Es fantástica 🙂

Mr. Carrión (mi tocayo Oscar) es caso a parte. Si #CMUA fuera un ente vivo, él representaría todo el sistema nervioso y el CEREBRO del mismo. Una persona absolutamente sociable al 150%, inquieta, emprendedora, amante de la hostelería, de la restauración, de las cosas bien hechas, de los detalles, del acercamiento y una persona con la que la gastronomía alicantina, la universidad y un servidor estaremos siempre en deuda. Motor imaginativo de este curso y de algún otro tan fantástico y que tanto hacía falta como el Experto Universitario en Empresas de Hostelería, solo él sabe todo lo que ha tenido que pelear y sufrir dentro y fuera de la UA para que esta fantástica experiencia formativa haya sido capaz de ver la luz. Gracias a su entrega y dedicación, ha conseguido demostrarnos que el mundo de a pie, el laboral, el tejido empresarial y la realidad social no estaban tan alejados de la Universidad como siempre se nos quiso hacer ver. Constante, cercano, profesional, divertido, trabajador incansable, innovador, humano, amigo, perfecto anfitrión y que como él mismo se define en su cuenta de twitter ‘Soy un tío con suerte al que la vida le ha dado mucho más de lo que esperaba. Creo en el futuro. Soy #cmua 🙂‘ Gracias a él, a su empeño y su ilusión, yo y muchos como yo, también somos #CMUA 😉

Si pasas por la experiencia #CMUA te aseguro que ya no volverás a ver las cosas igual y de alguna forma, tu vida habrá cambiado tal y como lo hizo la mía. Formamos una gran comunidad donde profesionalmente nos apoyamos unos a otros y donde constantemente se lanzan blogtrips, experiencias, encuentros, quedadas y tal y como se acuñó en los inicios de esta titulación, hay muchísimo #WENROLLING. Los sigo con admiración y veo como la formación crece y se expande, teniendo ahora la oportunidad de poder realizarla en Valencia, Madrid y Barcelona. Solo os puedo decir una cosa y además, de todo corazón: NI OS LO PENSÉIS. Hay trenes en la vida que no se deben dejar pasar y con el tiempo os daréis cuenta de que #CMUA es un tren que siempre para en tu estación cuando más lo necesitas 😉 Un abrazo.

¿Conoces tu password de INSTAGRAM? ¿Estás segur@? ;)

Perdonadme si la pregunta os parece pedante pero la he precedido para poder contaros la experiencia que me ocurrió hace unas semanas utilizando Instragram  y que igual os puede ser de utilidad. Os formulo otra pregunta… ¿Os habéis vuelto adictos a Instagram? Yo bastante, y se ha convertido en una de esas aplicaciones esenciales en mi iPhone, y no solo para uso personal, sino para uso profesional en Social Monkers. Y aunque no soy de esas personas que se pasa el día haciendo fotos, aplicando efectos y buscando cada vez más Likes,  la verdad es que muchos de los planteamientos que veo en Instagram me encantan y además, resulta una excelente Red Social cuando hablamos de posicionamiento de contenidos, siendo además absolutamente visual y atractiva. Sin embargo, llamaba poderosamente la atención que esta app (que como sabéis, ha comprado facebook por la nada despreciable cantidad de 1.000 millones de dólares) no dispusiera de un apoyo en forma de cliente web. Por fortuna, esto se terminó cuando hicieron pública su API y permitió que aparecieran servicios como Statigram.

Esta página es exactamente lo que necesita Instagram, un lugar donde poder ver tu timeline, donde aplicar algunos filtros para buscar fotografías, un sitio en el que ver los movimientos de tus amigos y poder darle a al “me gusta” de sus fotos, comentar y, en definitiva, usar Instagram desde el PC/Mac. Además, nos permite hacer algo parecido a RT’s de las fotos que más nos gustan, dándose también la circunstancia de que podemos crear y promocionar eventos fotográficos y asignarles un #Hashtag. Muy útil la verdad. También nos va a permitir asignarle a nuestras ‘creaciones’ de Instagram una URL válida, cosa que hasta ahora no podíamos hacer. La mía por ejemplo queda como www.statigr.am/Oskar9X

Bien y ¿Que hace falta para poder utilizar todo esto? Pues nada, es tan sencillo como validarnos a través del mismo usuario que utilizamos en Instagram, de hecho, para hacer el check nos remitirá directamente a la web de Instagram pero… (y es aquí a donde yo quería llegar) ¿Conoces tu password de INSTAGRAM? Vuestra respuesta será mayoritariamente SI, estoy seguro. Como dije antes, la pregunta no la hago por que sí, veréis: El día que decidí probar Statigr.am me percaté de un detalle que para muchos había pasado desapercibido y es que cuando en su día instalamos y empezamos a probar la app de Instagram, se nos ofrecía la posibilidad de validarnos con nuestro usuario de facebook, con lo que en realidad no teníamos que hacer casi nada, email + contraseña y listo!. Si, es correcto, pero el problema vino cuando Statigr.am me pidió que me validara con un usuario y contraseña propios que Instagram nunca me llegó a facilitar (entre otras cosas, por validarme a través de facebook). ¿Curioso no? Pues si, porque no podría utilizar este servicio web pues mi usuario estaba ligado plenamente al iPhone y además, con facebook de por medio.

Bien, pues mira por donde hay una solución que conseguí a base de trastear. Lo que tenemos que hacer es, por un lado, dirigirnos a la web de Instagram y clickar en el apartado ‘ Tu cuenta ‘. 

Una vez hayamos clickado, aparecerá ante nosotros la clásica opción de ‘ ¿Olvidaste tu contraseña? ‘ Bien, es ahí donde tendremos que volver a pulsar.

Ahora nos pide un email para restablecer nuestra contraseña, concretamente el mail con el que nos registramos, pero…. ¿y si no nos registramos? Pues bien, el mail que tenemos que introducir es el que tenemos de contacto operativo en facebook o nuestro nombre en Instagram para que llegue al mail de facebook, así de simple! 🙂 Al ratito, nos llegará a esa dirección de email un mensaje con el link predeterminado que tenemos que clickar para reasignar password y nos llevará directamente dentro de la sección ‘ Tu Cuenta ‘ que antes citábamos. ¿Que significa todo esto? Pues que ahora si que tendremos nuestro usuario y password de instagram y lo podremos utilizar siempre que nos haga falta o cambiemos de terminal por ejemplo. No se si esto os es de utilidad pero a mí desde luego me ha servido mucho, ya que poder utilizar servicios web como Statigr.am marcan una diferencia notable en la gestión de nuestra marca personal y la de nuestros clientes en su management.

Aprovecho para desearos un feliz mes de agosto y que descanséis mucho que la recta final del año ya casi está aquí. 😉

TUENTI o de como el niño pequeño pegó el estirón.

Así es, y no nos quisimos dar cuenta.  Crecía por momentos y casi sin percatarnos, el ‘niño’ se nos ha hecho todo un hombre y desde luego, no ha sido porque no haya dado señales de lo que le estaba ocurriendo, pero me temo que este hecho nos ha pasado algo desapercibido.

He estado reflexionando sobre ello y me da la impresión de que el motivo de nuestra ignorancia voluntaria hacia este Red Social responde más a una cuestión de edad y usabilidad que a un motivo propiamente laboral (os está escribiendo un Community Manager). De alguna manera, la idea que os estoy intentando transmitir es: ‘¿Estamos valorando realmente y con criterio profesional a Tuenti como una Red Social de alto potencial o nos estamos dejando influenciar por el hecho de que hace mucho tiempo que dejamos de tener 16 años? ’. Interesante.

¿De qué estamos hablando? Vamos a por datos concretos que seguramente llamarán vuestra atención:

Hablamos de una Red Social Multiplataforma que ya dispone de más de 14 millones de usuarios registrados de los cuales, 5.7 millones de usuarios se conectan a su perfil desde aplicativos nativos para iPhone, Android, BlackBerry y J2ME. Una Red Social donde se aglutina al público más joven pues el 90% de sus usuarios tiene entre 14 y 35 años.

Hablamos de un tiempo medio de usuario en la plataforma de unos 1o0 minutos al día (datos de la propia Tuenti), – con diferencia, el engagement más elevado del sector -, potenciando la conectividad total a través de una herramienta de comunicación social más sencilla al gusto (o ¿capacidades?) de sus usuarios.

Hablamos de una Red Social que cuenta con  más de 2.000 páginas oficiales y Premium además de 1.8 millones de páginas creadas por sus usuarios. Las páginas oficiales y premium cuentan con herramientas para poder crear una comunidad alrededor de organizaciones y marcas como la opción de crear concursos, una sección de vídeo, una sección de fotos y el módulo que admite Rich Media en el que se pueden incorporar creatividades flash y aplicaciones. Hablamos de que entidades como 20 Minutos, Iberia, BBVA, HP, Sony, Antena 3 o El Corte Inglés son referentes y modelos de negocio que quizá no esperábamos hallar en una Red Social vinculada a gente muy joven… ¿Estáis seguros? Disponen de cientos de miles de seguidores, lo que en FB equivaldría a fans o followers en Twitter.

Hablamos de una Red Social que dispone de una plataforma ADS que facilita que todo tipo de anunciantes se puedan beneficiar del potencial publicitario con soluciones  que permiten comprar campañas segmentadas localmente y cotizadas en base a CPM (Coste por Mil Impresiones). Se crea el anuncio, se hace la elección de target,  se define el presupuesto, se formalización el pago y se revisa el anuncio. Es curioso cómo me suena todo esto… 😉

Hablamos de una compañía que en 2010 fue adquirida por Telefónica en su 90% y que en febrero de este año se ha convertido en Operador móvil Virtual (Tuenti Móvil) con tarifas muy agresivas de voz y datos y donde prevalece la trasparencia frente al oscurantismo habitual de las grandes operadoras y que también patrocina un equipo de MotoGP-Moto2.

Hablamos de seguridad sin precedentes. Tuenti es la única red social que te permite acceder a ella a través de Certificado electrónico, todo un hito. Una Red Social que vigila de forma escrupulosa la privacidad para facilitar la comunicación con los amigos, proteger datos personales y contenidos de quienes no conoces. Además, resulta muy  llamativo ver como el Cuerpo Nacional de Policía  y la Guardia Civil tienen presencia activa y página propia en Tuenti y sin embargo, carecen de ella en otras RRSS como Facebook.

Por último, aunque podría pasarme un buen rato dando argumentos, hablamos de una Red Social Española que se encuentra desarrollando un Tuenti multiplataforma que estará disponible en todo el mundo muy pronto. Acaban de cambiar su logo y se comenta que este próximo miércoles 11, se anunciarán en presentación institucional importantes novedades de crecimiento y operativa.

Como comento, el próximo día 11 podremos conocer novedades, porque el niño sigue creciendo 😉 y yo como Social Media Manager, Community Manager o en definitiva, persona que se dedica profesionalmente al mundo del Social Media, y tras haber tenido que adquirir experiencia en esta red para clientes concretos en los que la presencia en ella suponía un valor añadido y una oportunidad, he decidido seguir formándome sobre ella, preparándome y no renunciar voluntariamente a su uso.

Es simple. Los CM nos adaptamos a las empresas y asumimos muchas veces los roles que estas nos marcan. Como diría Javier Jiménez ‘las empresas venden y para ello, buscan lugares donde la gente está hablando y se meten en medio de las conversaciones’. Gran verdad como la de la venta o la de las conversiones o el ROI si lo queréis en ‘finolis’. El objetivo de quien nos paga habitualmente será el mismo: Incrementar beneficios, y eso se obtiene vendiendo. No hay más.

Permitidme una pregunta: Si algún día se os ofreciera la oportunidad de trabajar llevando el SM de una firma de calzado de la provincia que tiene entre su público/clientes a chic@s jóvenes… ¿Voluntariamente renunciaríais a trabajar Tuenti porque no tenéis ‘edad’ para ello? ¿No lo haríais porque son los padres los que pagan y ellos están en FB? ¿Quién decide y genera la ansiedad? ¿Los hijos, los padres… otros?

Os dejo reflexionando sobre ello, pero eso sí, hacedlo bajo una sombrilla, con una cañita fresquita y un platito de olivas que se sabe desde tiempos inmemoriales que ayuda a elucubrar mucho mejor. 😛