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II Concurso de recetas Carritus.com

Pues resulta que en Carritus.com han convocado una nueva edición de su concurso de recetas, dirigido a todas aquellas personas que disfrutan preparando platos especiales, únicos, para la familia,  amigos, y hasta para nosotros mismos. Me han pegado la convocatoria de esta edicición en mi muro de facebook, cosa que dicha sea de paso, no es precisamente una buena práctica, pero ya que lo han hecho voy a aprovechar para presentarme con mi reciente receta de Risotto de funghi porcini, setas portobello y gambón que podéis ver pinchando en el link. Bueno, es la primera vez que participo en algo como esto, así que no espero nada… bueno sí, espero que la gente envíe muchas propuestas porque gastronómicamente todos saldremos ganando 🙂

Cocer y Cantar: Risotto de funghi porcini, setas portobello y gambón

Este plato era una asignatura pendiente. Tenía curiosidad, primero por probarlo, y luego por su elaboración. Allá por febrero celebramos con unos amigos la cena del día de los enamorados en un más que recomendable restaurante italiano que hay en Benidorm, el Va Bene  y viendo como la amplia carta proponía  uno de parmesano y trufa, decidí probarlo siendo mis sensaciones muy agradables. Disfruté mucho de los contrastes de sabor y sobre todo de las texturas, porque es un arroz que «engaña». Digo esto porque puede parecer que está pasado pero nada mas lejos de la realidad. En fin, el tiempo fue pasando y mi mujer de vez en cuando me insinuaba que intentara hacer un risotto y este verano me animé. La verdad, para ser la primera vez no salió del todo mal la cosa y después de varias elaboraciones posteriores, el arroz ya sale bastante mejor. Las posibilidades de combinar ingredientes son muy amplias, pero en el que elaboré este fin de semana me decanté por lo los que os muestro a continuación:

Ingredientes para el risotto (3 x personas):

  • 50 g de mantequilla
  • 1 Taza de arroz normal, del que gastarías para una paella por ej. (nada de basmatis ni precocidos)
  • 1 cebolla pequeñita
  • 15 g de funghi porcini desecados (son Boletus Edulis o Ceps envasados al vacío previsamente deshidratados)
  • 6 setas portobello
  • 12 gambones congelados
  • 1 vaso de vino blanco
  • Un poquito de morralla para elaborar un fumet
  • Sal al gusto
  • 1/2 cuña de queso parmeggiano
  • Un chorrito de aceite de trufa (para finalizar el plato)
Bien, comenzaremos los preparativos picando tanto la cebolla, como las setas portobello (que son parecidas a un champiñon, pero con un sabor más original y acentuado), pelaremos el gambón, dejándolo en la medida de lo posible limpio del intestino y al que le haremos un corte longitudinal en la parte superior (tal y como hacen los asiáticos) para que a la hora de hacerlo , aumente su volumen. Lee el resto de esta entrada

Cocer y Cantar: Cookies de chocolate y almendra

Abrumado ante las cientos, miles, millones diría yo, de peticiones que he recibido para que publique como hago las cookies de chocolate, por fin me he decidido a plasmarlo en un post aprovechando la última hornada recién salida de la factoría. Bueno, hablando ya en serio os diré que es una receta muy sencilla y sobre todo, muy agradecida. Primero porque si tenéis críos por casa, se lo pasarán bomba ayudando a hacerlas, y segundo, porque en el momento que se empiezan a hornear, la cocina se convierte en un improvisado ambientador que te perfuma toda la casa a vainilla y mantequilla, y esto para los que padecemos el mal del «hambre perpetúa» pues como que nos alegra el día :-). En fin, puestos en materia, comentaros que los ingredientes son prácticamente los mismos que se utilizan para hacer la masa del helado de vainilla con cookies y los pongo a continuación:

Ingredientes para las galletas:

  • 125 g de mantequilla
  • 180 g de harina de fuerza
  • 100 g de azúcar glas
  • 75 g de almendras tostadas y saladitas (como las de los bares)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 80 g de cubitos de chocolate negro con almendras

Ingredientes para las cookies

La cosa es bien sencilla: Picamos las almendras para convertirlas en trocitos. Seguidamente,  me tocó también pasar por la picadora el ázucar ya que no tenía del tipo «glas», y para que en la pasta quede los más integrada posible, esto es una solución intermedia que nos puede servir perfectamente. A continuación ponemos en un bol  la harina, el azúcar, la esencia de vainilla, la sal y la mantequilla en daditos y que previamente hemos dejado un rato a temperatura ambiente para facilitar lo que viene de seguido, que es la mezcla de todo hasta que se convierta en una masa consistente que no deja restos pegados al bol. Calma con ella. Remangaos los dos brazos y con ambas manos trabajadla que al final termina ligando (ella, yo ya no ligo 😛 )

Masa de las galletas ya trabajada y lista para volver a mezclar

En ese momento, yo aprovecho para incorporarle los cubitos de chocolate y la almendra picada. En cuanto al chocolate, lo bueno de los  “cubitos”  que estoy usando es que aparte de tener también almendra incorporada, no funden en el horno, con lo que el aspecto de la cookie es el que debe ser y no una extraña mezcolanza. También se que hay quien le gustan más con nueces, pero yo soy más de almendras, pero como siempre digo, para gustos colores y las recetas son absolutamente libres de manipular, re-adaptar y acoplar a lo que sea. La masa de galletas es muy muy fácil de hacer pero hay que tener un poquito de paciencia en el amasado y posterior mezcla. Una vez los «tropezones»  se han incorporado correctamente, ponemos la masa en un platito, cubrimos con film y reservamos un par de horas en la nevera en la parte mas fría… ¿Por qué? Pues porque a la hora de introducir en el horno, nos interesa que la galleta este lo más compacta posible pues ayudará a que mantenga su forma final.
Bueno, una vez tenemos la masa fresquita, preparamos 2 bandejas de horno y vamos incorporando las cookies. Con la cantidad de ingredientes, salen aproximadamente 24 galletas. La cosa va tal que así: Cortamos una pequeña porción, con la mano, le damos forma de bolita como si fuera una albóndiga y la ponemos en la bandeja del horno aplastándola para darle la forma característica de las galletas pero ¡ Importante! Solo 12 por bandeja ya que en el horno, la masa se expande bastante y hay que dejarle espacio a cada una para que se hagan correctamente. Después de poner la masa y darle forma, la terminamos de cubrir con un poco de almendra y cubitos de chocolate que presionaremos ligeramente encima de cada galleta. El resultado pre-horno debería ser algo así:

Bandejas preparadas para entrar en el horno

Y ahora es cuando viene lo mejor 😛 Para estas cantidades y proporciones, el horno debe de estar a 180º en posición «aire», sin calor superior ni inferior. Esto lo hago para que se reparta de la forma más uniforme posible y el tiempo, muy importante también, no debería superar nunca los 20 minutos. En mi caso, las tuve 18 minutos + 2 más con el horno apagado. Están muy buenas, pero he estado pensando que hubieran quedado menos tostaditas e igual de ricas si hubiera utilizado la combinación 14 minutos de horno + 2 de horno apagado.  Este es el resultado:

…bueno, y después del trabajo dicen que llega la recompensa 🙂

En fin muchachada, entre la familia y los compis de la oficina lo que se ve en la foto prácticamente ha desaparecido. Siempre termino comentando cosas que una vez hecha la receta cambiaría, y en este caso, a parte del tiempo de horno, también cambiaría la cantidad de mantequilla, reduciéndola unos 25 gr, en la lista de ingredientes ya está corregida pero yo utilicé unos 155 gr y no me acaba de convencer, aunque a la legión de golosos (yo el primero) este detalle como que les da un poco igual y todo va»a la saca» igualmente jejeje 🙂 .