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Las mesas de la incertidumbre o de cómo es más práctico que otros reserven por ti | ElSumiller.com Julio 2014

Junio Sumiller

Con permiso de la autoridad competente (que a Don Nacho Coterón se refiere) me tomo para este caluroso mes de julio la licencia de compartir con vosotros un tema que poco tiene que ver con ‘las redes’, pero si mucho con lo ‘social’ y es que quisiera romper una lanza como se dice habitualmente o bien, enarbolar una bandera, a favor de todos aquellos ‘osados’ que aún siguen (seguimos) asumiendo el rol de tener que ejercer de portavoces a la hora de hacer una reserva para una comida de amigos en cualquier restaurante. ¿Alguien se siente identificado? Veamos que ocurre.

Entiendo que las posibilidades se pueden acotar bastante y podemos resumirlas en 3: Que toda la gente se presente y la cena/comida transcurra con total normalidad. Que parte de los comensales convocados no se presenten pero que avisen con la suficiente antelación para que no se cuente con ellos, o el tercer caso, que personalmente encuentro exasperante, es que parte de los comensales no se presenten, no avisen, o no se presenten y avisen con minutos de antelación. Es decir, que dejen vendido al ‘primo’ que se ha molestado en hacer la reserva y mucho peor, a un hostelero que no tiene culpa de nada pero que acaba pagando el pato (para variar).

Es como digo el tercer caso el que me parece terrible y digno de estudio… ¿Tan difícil es que uno diga que no le apetece presentarse, que ha pensando un plan mejor o que directamente no se acordaba que televisaban el partido de su equipo favorito? Y por cierto, sé que estoy generalizando porque los imprevistos ocurren, doy fe, pero creo sinceramente que bastante menos de lo que nos pensamos. Cuando esto sucede y en una comida/cena donde estaban previstos 20 aparecen 14, en primer lugar, la persona que se molesta en contactar con distintos restaurantes, sondear menús, visitar webs, disponibilidad e incluso, negociar o ajustar al máximo el precio para beneficio del conjunto, recibe un bofetón con la mano abierta sin previo aviso. Y duele. Se le está faltando al respeto, y mucho, pero claro, resulta mucho mas cómodo no ocuparse de la búsqueda y reserva y quedarse en un cómodo 2º plano si bien no dudo que también en todos los grupos de amig@s habrá alguna persona que siempre se lance a ‘liderar el proyecto’ motu proprio. De todo hay en la viña del Señor.

Por otra parte, tenemos al Sr. Hostelero del que muchas veces nos olvidamos ¿Por qué? Pues porque como no vive con nosotros y si no pasamos por delante de su puerta, ni sabemos que existe, pues lo tenemos poco presente. Amig@s: Las previsiones se hacen precisamente por esto, para poder anticipar cosas como comidas numerosas. Si convocamos a 25 y nos presentamos 19 estamos perjudicando a un establecimiento que no tiene culpa de que las personas seamos así de informales. Hace poco leíamos sobre los métodos de reserva que los restaurantes tres estrellas michelín están poniendo en marcha ante la tremenda informalidad de la clientela ¿Cómo hemos llegado a este punto? Pues a lo mejor haciendo gala de muchísima dejadez y falta de responsabilidad. En cualquier caso y si hablamos de respeto, considero que lo merece igual el DiverXO de David Muñoz que la Taberna To-Bar de Villafranqueza, idéntico.

Tomémonos este asunto con mayor seriedad y seamos consecuentes con las reservas que hacemos, y sobre todo, no dejemos mal a las personas que se ofrecen a organizar/gestionar este tipo de actos sociales porque no es justo. De lo que ocurre una vez sentados en la mesa, si gustáis, lo hablamos el próximo agosto 😉

Como siempre, podéis leer el artículo en su formato original pulsando AQUÍ 😉

La última cena de Jacopo Bassano

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Lo confieso: Yo también soy gastroadicto al smartphone | ElSumiller.com Junio 2014

Junio14

Pues sí, lo confieso con el sano ánimo de empezar terapia y curarme pronto. Y sí, esto cada vez se nos está yendo más de las manos (si bien sea un mal ejemplo si estamos hablando de un smartphone, ya que cualquier caída puede ser sinónimo de fatalidad y rotura, aunque ¿No hay mal que por bien no venga, o no?). Pero en fin, concentrémonos en el asunto y en lo que a gastronomía concierne: Ya no podemos vivir sin nuestro teléfono en la mesa. ¿Por qué? Vamos a averiguarlo.

El caso es que según nos cuentan en la fantástica web protocolo.orgya es algo común que esta invasión que ha llegado al entorno de la mesa provoque que en muchas ocasiones, el smartphone se coloque sobre el mantel como un cubierto más”. Es cierto que por tanto, deberíamos hacer uso de reglas acordes a la etiqueta como dejarlo apagado durante toda la comida, no mostrarlo encima de la mesa, evitar interrupciones sonoras y en definitiva, no entorpecer el normal desarrollo de la comida o cena, pero todos a estas alturas somos conscientes que hemos desterrado (para nuestra desgracia) estas reglas de protocolo de nuestras veladas gastronómicas.

Entonces, ahora que hemos certificado que somos bastante ‘maleducados’ en este sentido… ¿Qué está ocurriendo? Pues para mí la conclusión es tajante: Nos hemos convertido (por si no lo éramos ya) en absolutos EXHIBICIONISTAS digitales. Y lo que es más preocupante: Lo hemos asumido como algo normal y que es una propiedad intrínseca asociada a las Redes o Canales Sociales. ¿Sí? ¿No? Yo lo tengo clarísimo.

De la misma forma que con Foursquare le estamos constantemente diciendo al mundo donde estamos a cada momento, algo que ya adelanto que yo no recomiendo en absoluto, que puede poner en riesgo nuestra intimidad y seguridad y que además tal y como leí en un meme hace poco… “Estudios recientes demuestran que se puede ir y volver de un sitio sin necesidad de contárselo a nadie”. De la misma forma que hacemos esto,  ahora también necesitamos decirle al mundo donde y qué estamos comiendo. Esto está muy bien, y además va muy vinculado a la pasión y fiebre gastronómica, que al igual que cualquier otra pasión, requiere de dedicación. El problema viene cuando si para ejercer esa pasión, tenemos que alterar una comida o sumarle a la misma elementos discordantes. No hablo de terceros… ¡a mí me pasa! Voy a un sitio a comer y ya estoy pensando en cómo voy a hacer las fotos de lo que voy a comer y ay de que se me olvide algún plato porque he cometido la barbaridad de comérmelo sin pensar en que antes debía ‘retratarlo’. Como veis, termino olvidándome que estoy sentado con mas comensales, que de la costumbre, ya lo asumen como algo normal, pero no, realmente no lo es, porque ya que está el teléfono encima de la mesa, te entra algún whassapp que no puedes evitar mirar, te han mencionado en un tuit, también un e-mail… Si, ya sé que no soy único, somos legión, pero realmente no es un consuelo.

Así que para concluir hago un llamamiento a la sensatez digital por el bien de los que nos rodean y principalmente de nosotros mismos. Seguro que si nos esforzamos un poco lo conseguimos y además nos daremos cuenta que “no hay mejor red social que estar en una mesa rodeado de buenos amigos”. Nos leemos en julio ;).

Podéis leer el artículo en su formato original pulsando AQUÍ.

Créditos de la foto que ilustra el artículo: Antonio Crespo – Director del CdT Alicante ¡Fotaza! 😉

Las oportunidades perdidas por Gastroalicante: Ideas (2ª Parte) | ElSumiller.com Mayo 2014

El Sumiller - Mayo

El mes pasado mostrábamos analíticamente el débil ruido mediático que Gastroalicante había causado en el entorno 2.0. Tras lo evidenciado, vamos a tratar de aportar una visión práctica que pueda ser tenida en cuenta si la organización así lo estima oportuno y quiere cambiar la tendencia para mejorar este aspecto de cara una posible próxima edición, si la hubiere. Algunas buenas prácticas que se podrían llevar a cabo serían:

Una página web o blog profesional propio/a: Algo fundamental porque centralizar la información en una web de terceros no ayuda al posicionamiento natural ni a la localización. Además, condiciona los contenidos y lastra la información que se comparte, amén de no permitir libertad a la hora de plasmar determinadas secciones o formatos.

Presencia activa en twitter e instagram con cuenta propia: Otro aspecto básico. El hecho de poder comunicar oficialmente desde estas dos plataformas (ya comentamos que Twitter es sinónimo de inmediatez) permite poder ser referenciados y generar engagement con la comunidad así como transmitir cambios y novedades de forma oficial, evitando la generación de rumorología o comentarios sin base que no pueden ser ni confirmados ni desmentidos.


WiFi: Esto es triste y no debería tener ni que pedirse y no por ese este evento en concreto, lo digo en general por cualquier recinto ferial que se precie. Debería ser obligatorio, así de tajante porque… ¿De verdad alguien pretende que se amplifique y difunda cualquier acto si vamos poniendo trabas? Capítulo aparte merecería el precio en el que el IFA tasa el uso de este servicio. No es comprensible.


Comunicación de #HT oficial del congreso: Con esto estamos creando un referente y le estamos diciendo a la audiencia bajo que etiqueta tiene que compartir los contenidos que los asistentes y la organización van generando, pero no solo ellos, también los que no están físicamente allí pueden sumarse a la comunicación.


Comunicación OFFLINE: Los soportes tradicionales también cuentan y mucho. Allí donde haya papelería, anuncios, cartelería o material oficial, se deben plasmar nuestras redes, nuestro #HT y comunicar nuestra presencia digital.


Seguimiento de eventos e interacción con el visitante: ¿Por qué? Pues porque cuando alguien se toma el interés y la molestia de interactuar con nosotros, debemos mostrar agradecimiento, darle eco y cumplida respuesta.


El formato de vídeo es importante: Y si hablamos de recetas es contenido que siempre tiene muchísima popularidad. Hoy en día se puede grabar y editar en un espacio de tiempo muy corto y además, se puede utilizar un canal como instagram para hacer microvídeos  que sumen varios momentos curiosos o pintorescos en la elaboración de una receta y que viralízan muy bien.


Implicar a foodies y entusiastas gastronómicos sociales 2.0: Pero no a última hora, sino con un trabajo y cuidado progresivo durante todo el tiempo que transcurra entre una edición y la siguiente. Generar expectación, complicidad, implicación, participación, socializar que se llama 😉

Y por último, hacerse con los servicios de un Social Media Manager que le de sentido y forma a todo lo aquí expuesto. Como veis, hay trabajo, y no solo durante la celebración sino previamente y también a posteriori.

Finalmente, espero y deseo que el artículo anterior y este hayan podido ser de utilidad y que contribuyan a la progresiva excelencia de este encuentro tan necesario para la provincia.

Podéis leer el artículo en su formato original pulsando AQUÍ y por cierto, veréis que el artículo en el formato El SUMILLER no menciona la palabra ‘Gastroalicante’ por ningún lado. Quiero aclarar que esto responde a una petición expresa de la dirección de la revista.

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