Archivo del Autor: Oskar García
American Strawberry CHEESECAKE o Tarta de Queso y Fresa estilo americano
Hacía tiempo que me rondaba la idea de poder hacer esta tarta y en una reciente visita a Alicante donde comí con amigos, la pude probar en un céntrico restaurante y me encantó, así que con la excusa de poder repetir ese sabor me puse manos a la obra. Originalmente, esta tarta se elabora con una masa equivalente a la masa quebrada pero yo no tenía ingredientes suficientes para hacerla ni tampoco congelada (en casa la solemos tener para elaborar Quiche Lorraine) así que la sustituí por medio paquete de galletas estilo ‘digestive’ que me estaban esperando en la despensa 😉
Ingredientes (para un molde de 26cm).
- 175gr de galletas tipo ‘Digestive’.
- 80gr de mantequilla asturiana (temperatura ambiente)
- 250 grs de azúcar.
- 800 gr de queso crema o requesón (mejor queso crema).
- Una cucharada de esencia de vainilla.
- 60gr de harina.
- 4 huevos (5 si son muy pequeños)
- 200ml de nata al 35% MT.
- Ralladura de una naranja pequeña y un limón pequeño (solo la piel, nada de blanco).
- Confitura de fresa (mejor casera pero si no puede ser, la de Hero ‘fresas jugosas’ está buenísima, así que la ‘de temporada’ supongo que estará aún mejor).
Elaboración
Si os fijáis en la cantidad de ingredientes que pongo deduciréis enseguida que es un tarta ‘contundente’ y no os faltará razón. No es la típica tarta de queso con arándanos de textura liviana, esta es un pastel de queso mucho mas cuajado, pero también cremoso y con un sabor excepcional. Empezamos pre-calentando el horno a 150 ºC y rallamos la piel de la naranja y el limón.
Posteriormente pulverizamos las galletas con ayuda de un mortero o un robot de cocina si queremos ahorrar algo de tiempo.
Después de esto, le incorporamos al polvo de galletas la mantequilla que teníamos a temperatura ambiente, mezclamos muy bien y con paciencia y repartimos la masa resultante por el fondo del molde (encima de un papel de horno que habremos puesto). No hace falta poner por los laterales.
Ahora, incorporamos a un bol la crema de queso, el azúcar, la harina, la nata y las ralladuras de limón-naranja y la esencia de vainilla.
Batimos hasta obtener una mezcla que notemos muy ligada y es importante evitar el incorporar aire dentro de la misma tras el batido.
A continuación añadimos los huevos uno a uno. No incorporaremos el siguiente hasta que no este bien mezclado del todo el anterior y así hasta completar los 4.
Añadimos el relleno al molde y horneamos a 150 ºC durante 1 hora y 20 minutos en modo calor de ventilador.
Y este es el resultado. Lo del aire en la masa os lo comentaba porque cuanto menos tenga menos agrietada os saldrá (es la idea). Luego dejamos enfriar dentro del horno todo lo que podamos (un par de horas está bien y el objetivo no romper la cadena de calor y evitar que se raje).
¡Y ya está! Solo nos resta quizás lo más difícil que es tener la suficiente paciencia como para no comérsela demasiado rápido ya que, al igual que la tarta de manzana, cuanto más tiempo pasa, mejor está. A la hora de servirla la acompañaremos con la confitura de fresas y os doy un pequeño truco: Normalmente la confitura de bote está muy solidificada o cuajada y es difícil de servir. Esto lo solucionaréis rápido si ponéis en otro bote vacío o vaso un dedito de agua y vais incorporando y mezclando confitura hasta encontrar la textura líquida a vuestro gusto. Lo podéis hacer con total tranquilidad y además no altera el nivel de dulzor por muy líquida que la dejéis.
En fin, ahora que uno se debería poner a dieta aquí estoy yo colgando estas tentaciones. Por cierto, mirad que ojitos le pone a la tarta mi hijo Leo, no se a cual de los dos se nos cae más la baba, que pena que con 3 mesecitos todavía no pueda probarla… ¡Buen provecho y ya me contáis! 😉
Los Evangelistas | Homenaje rock a Enrique Morente

El primer trabajo de LOS EVANGELISTAS es hipnótico, no puedo describirlo de otra forma. Este disco te atrapa, te deja tocado, te transporta. Son tantas sensaciones que me he animado a esciribir este post para que los que no lo conocéis, le déis una oportunidad por su calidad, originalidad, fusión y sobre todo, por escuchar la evolución o reinterpretación de temas del gran Enrique Morente en este homenaje que le hacen Los Planetas – vale, solo están tres de ellos – y Antonio Arias de Lagartija Nick.
¿Los Planetas? Daba la impresión que habían caido en un bucle un tanto ‘cansino’ si me permitís la expresión pero siempre merece la pena escuchar todo lo que hacen, más si tenemos en cuenta que el disco desde el principio ha contado con excelentes críticas. Tenemos un disco que plasma la imprescindible herencia del cantaor granadino donde vibraremos en la distorsión de las guitarras, y sobre todo en esos paisajes sonoros de teclados que inundan todo el disco.

Ya desde el principio con Gloria uno se puede hacer a la idea de por donde van los tiros; canciones densas y emocionantes que en muchos casos llegan a poner los pelos de punta: Decadencia, Serrana de Pepe de la Matrona – la más planetera de todas – y Encima de las Corrientes, son de lo mejorcito que tiene el disco. En Yo Poeta Decadente – a mi juicio, la segunda mejor canción del disco – encontramos una tremendísima Soleá Morente, hija menor de Enrique, que nos deja absolutamente embobados. Pasamos por el pop-rock de El Loco – único tema original del disco – y encontramos un TEMAZO de esos con mayúsculas intenso y contundente como es La Estrella – otra vez con Soleá Morente -, lo que predomina en este último tramo del álbum, es la parte más amable de todo el proyecto.Vamos, eso es lo que encontraremos en Amante, Alegrias de Enrique, o en ese hallazgo llamado Donde Pones el Alma.
Lo podéis escuchar a través de Spotify pinchando en el siguiente link: Los Evangelistas – Homenaje a Enrique Morente
Info adicional y apoyo: Don’t Eat The Yellow Snow
















