Vinoteca Taperia LOS CHALAOS en La Cala de Finestrat – Villajoyosa

La verdad, fue pensat i fet (pensado y hecho). Gracias a ese invento tan majo de las redes sociales y a dos fantásticas amigas como son Carmen y Covi, pude recientemente ver alguna publicación referida a este nuevo local, Vinoteca Tapería Los Chalaos, ubicado en la conocida zona de “La Cala” para los que somos nacidos en Benidorm. Al comentarle el hallazgo a mi hermano Alex, cocinero de profesión y vocación y que vive por la zona,  no solo no tuvo dudas si no que además ejerció de motor de propulsión: “¿Cómo? Ya estamos tardando” fueron sus palabras y allí que nos presentamos un miércoles cualquiera. Hay que precisar de que hablamos concretamente de la zona conocida como La Cala de La Vila Joiosa o La Cala de Finestrat. ¿Un poco lioso, no? Os explico: La línea es muy muy delgada y los municipios de Finestrat y La Vila Joiosa comparten una zona de costa con playa y hostelería. Una zona donde depende a quien preguntes y donde lo hagas, siempre habrá división de opiniones, al igual que de términos municipales. El caso es que Los Chalaos están bien definidos en su ubicación y esta pertenece a La Vila Joiosa. De hecho, es una zona magnífica, relativamente nueva, en continuo crecimiento, donde es moderadamente fácil aparcar y donde se están multiplicando los locales de ocio gastronómico, lo cual es una buenísima noticia. ¿Señal inequívoca de que las cosas van mejor y que la hostelería le ha dicho adiós a la crisis? No, y ojito con este tipo de creencias y afirmaciones porque los lobos siguen por aquí (y lo que les queda) llevando pieles de cordero. No, lo que realmente significa es que hay gente que aún cree en que hacer las cosas de otra manera es posible, gente que en este bendito país tiene el valor de emprender, personas con una filosofía clara de trabajo y de forma de afrontar un negocio, gente que cree en el producto de temporada, producto local y que además, presume y hace patria de ello. En definitiva, gente a la que otra gente consideraría “chalada”, y mira por donde y sin proponernoslo, intuyo que hemos descubierto una pista de donde viene el nombre de esta nueva y singular taberna/tapería/gastrobar/vinoteca (los sinónimos os los dejo a vosotr@s 🙂 ) que Isabel y Abdon han decidido poner en marcha hace apenas un mes. 

Chalaos1Oskar9XPues allí que nos plantamos el par de dos :). El local no es excesivamente grande pero está muy bien aprovechado, teniendo como punto fuerte la zona de retranqueo o terraza ya que el espacio interior es limitado y está ocupado por una amplia barra, mesas o toneles altos para tapear de manera informal y una original y atractiva estantería donde podemos encontrar una amplia selección de referencias de vino que también podremos comprar a modo de tienda. Vinos a precios sensatos por cierto, que incluyen uvas y denominaciones en tendencia, modas, valores seguros y los nuevos descubrimientos que desde el local vienen haciendo periódicamente y que nos facilitan la vida a los clientes que queremos dejarnos llevar, descubrir y ser sorprendidos pero disponemos de poco tiempo para la investigación: Tranquilos, ell@s lo hacen por nosotr@s. Alex y yo llegamos pasada la media mañana y con una sed de vikingos, pero aguantamos las ganas de refrescar el gaznate y nos presentamos y saludamos a Abdon, una de las caras (y barbas) visibles del local que nos ofreció una sonrisa y una mas que cordial bienvenida mostrándonos el espacio, ejerciendo buen hacer, química y amabilidad desde el primer segundo. Detalles. Marcan la diferencia y revelan las ganas del hostelero de dejar su estilo personal y propio. Bravo.  Una vez sentados en una cálida mesita de la terraza (cálida de confortable, no de temperatura, que era estupenda 🙂 ) pedimos dos pintas siendo la cerveza de grifo de la casa Estrella Damm, que no es precisamente de nuestras referencias favoritas, pero sí igual de eficaz cuando uno tiene sed. La primera sorpresa llega con ellas: Vuelven las tapas con la bebida… ¡y por la puerta grande! Parece un tema baladí pero no lo es. El maltrato y tiranía que el hostelero de Benidorm y litorales ha ejercido en el concepto “de algo que acompañe a la bebida” ha sido devastador. Y lo dice uno que ha visto y padecido de todo: Por ejemplo, tomarse una caña en primera línea de la Playa Levante, pedir unas aceitunas “o algo para acompañar”, ponerte la clásica loza ovalada con 8 aceitunas (contadas, no caben mas tampoco) y cobrarte 2€ de caña y 1,20€ de las olivas. Con ejemplos tan sangrantes comprenderéis que es una auténtica hemorragia de placer que, ya no solo que no tengas que demandar tu algo, sino que además, sea de una calidad tan destacable como lo que acompañó nuestras pintas, que fueron 2 mini-hamburguesas, donde pudimos comprobar ( y se nos explicó) que todo era casero. Todo. Que importante esto.  Pan sabroso con un crocante de maíz tostado (por desgracia, el calor del horneado hace que el efecto crujiente se pierda) y carne de calidad, jugosa, especiada de forma impecable y excepcional, tanto, que desde el primer bocado nos llamó la atención ya que nos recordó al aderezo que se le pone a los pinchos morunos, pero no los industriales color naranja butano, no, a los pinchos morunos de calidad. Un sabor lineal que no saturaba el paladar y que le aportaba el equilibrio justo a la elaboración. El idóneo. Algo que permitió disfrutar cada bocado. Esto del equilibrio o ‘la justa medida’  y la calidad no debe pasar desapercibido, pues es una seña de identidad de la casa y conforme sigáis leyendo entenderéis el porqué de mis palabras.

Chalaos2Oskar9XNo buscábamos nada y lo encontramos todo. Realmente y por las horas nos apetecía mas seguir en modo tapeo/ración que ir a comer en plan “formal” y resulta que para comulgar con esta filosofía, Los Chalaos son ideales. Ell@s siempre te acompañarán las bebidas con una tapa soberbia, pero es que además, disponen de cumplidas elaboraciones del día y según mercado en formato ración que pueden completar perfectamente una comida. Estas están actualizadas en las pizarras del local y en número no son ni excesivas ni tampoco limitadas, guardan un buen término medio. Cómo no, nos dejamos aconsejar y entre las sugerencias que nos hacen encontramos dos que nos conquistan de inmediato y allá que las pedimos junto a dos pintas adicionales, que llegaron a la mesa junto a dos nuevas tapas: Revuelto con calabacín cocido sobre salsa de queso. Un bocado sublime. A ver, es algo que yo como ración no pediría porque la verdura y servidor nos queremos lo justo pero reconozco que como tapa es la mar de original y eficaz: Una rodaja de calabacín que se deshace sobre una suave crema de queso, todo ello coronado con un revuelto. Una tapa resuelta perfectamente y una forma original de darle salida al calabacín. Terminándolas estábamos cuando llegó a la mesa una de las raciones: Cazón en adobo. Simplemente espectacular. Delicioso. El tamaño es ajustado pero su categoría lo compensa. Como aspectos muy muy destacables caben la frescura y calidad del pescado, que es imbatible, por otro lado el rebozado, acertado en grosor, en un punto perfecto a mi parecer y nada aceitoso y cómo no, el sabor del adobo, realmente magnífico y vuelvo a lo de antes: Equilibrio. Si, porque estaba pero no saturaba. Sabía a cazón en adobo y no a adobo de cazón, creo que me explico. A este plato mi hermano y yo le hubiéramos puesto un pelín mas de sal, pero sinceramente no es algo ni reseñable ya que en casa somos muy ‘salaos’ y yo creo que si fuera por nosotros, le poníamos sal hasta a la pasta de dientes 🙂 

Chalaos3Oskar9X

En un ambiente agradable y de complicidad, llegó a la mesa la segunda ración: Albóndigas con salsa de cereza. Sorpresón mayúsculo y vuelta al “equilibrio”. La carne estaba arrebatadora. Jugosa, especiada en su justa medida (recordando a la misma masa picada de las mini-burgers anteriores) pero ¿y la salsa? Excepcional. Sobresaliente. ¿Sabía a cerezas? Si. ¿Las cerezas se comían el sabor de todo? No, y es por ahí por donde viene el mérito. A la hora de hacer un plato así es muy fácil caer en la tentación de acompañarlo de una salsa rojiza que sea prácticamente el resultado de hacer un puré de cerezas en una licuadora o thermomix, pero no es el caso. Aquí la cosa está muy trabajada de forma que todo el plato se complementa de sus elementos, los equilibra y el conjunto gana en sabor. Realmente sensacional. En fin, en esta fiesta del paladar yo notaba que nos faltaba algo para terminar y alcanzar cumbre cual escaladores de ocho miles y de reojo, había visto en la pizarra unas Costillas a la Miel que me llamaron la atención, así que las pedimos. Para acompañarlas, también decidí solicitar una copa de vino tinto y sabiendo que se trabaja con referencias alicantinas (grandísima noticia), entendí que era buen momento para hacer de Raphael y pedir un “Scandalo”. Una nueva referencia de Bodegas Vinessens de Villena 100% Monastrell. Destacaría su color vivo y que es un vino sencillo, fácil de beber, y a la vez, demuestra potencial dejando recuerdos a aromas frutales. Recomendable. Con el vino, por cierto, llegó una nueva tapa: Costrón frito con ensaladilla. Eficaz si tienes hambre pero floja si la comparas con el resto de las tapas probadas. La ensaladilla es mejorable desde un punto de vista de textura y acabado. Yo personalmente aligeraría la mezcla, daría mayor protagonismo a los ingredientes, a la mahonesa y la liberaría del elemento frito tipo pan de gamba, incorporándole algo como unas tejas de yuca o batata si lo que queremos es sorprender con un elemento diferente y crocante. Tan solo es una opinión personal. Soy un gordo aficionado al buen comer y mas que sentar cátedra, lo que me gusta es sentar trasero, disfrutar de la buena mesa y opinar: Siempre con el máximo respeto hacia el hostelero y de forma constructiva, pues creo en ello. Las costillas llegaron a la mesa y la monopolizaron. No era para menos. Un espectáculo visual de 4 trozos (son 3 pero la presentaron en 4 al ser dos comensales, nuevo detalle, como el de hacer pares el número albóndigas) y que solamente por los ojos ya nos conquistó. Costillitas golosina. Nacaradas. Brillantes. Lacadas. Dulce ámbar. Con un aroma apetitoso y un sabor… ¡que sabor! Nuevamente volvemos a los orígenes y rescatamos la palabra clave de la experiencia: Equilibrio. Sí. Estábamos disfrutando de unas costillas a la miel, con el sabor exacto y preciso de este dulce elemento. La protagonista siempre fue la costilla. Elegante y contundente en boca. Una carne que se despegaba del hueso con un mínimo esfuerzo al tocarla con los cubiertos. Carne de calidad, bien cocinada, de exquisito sabor y acertado braseado. ¿Y la miel? Pues resulta que no hablamos de cualquier miel, estamos hablando que estas costillas están aderezadas con miel de Francisco Ivars, uno de los mejores (por no decir el mejor) apicultores de la vecina Callosa d’en Sarrià, cuyas mieles están alcanzando fama internacional y no es para menos. Isabel, la otra mitad “chalada” salió de la cocina para explicarnos este aspecto y yo les animé a que, si utilizaban una miel de ese calibre en sus elaboraciones, merecía la pena que lo pusieran en la pizarra ya que, no solo están utilizando un producto local Km.0, sino que además están gastando un producto premium y los clientes deben de saberlo. 

Tras una agradable sobremesa esta visita llegó a su fin. La cuenta ascendió a 40,30€. Llegados a este punto, debes de saber a qué vas a este establecimiento y ser consciente de que tu ticket irá en consecuencia. Si tu intención es beber y tapear, ahora ya sabes que todas las bebidas van acompañadas con una excelente tapa a criterio del establecimiento. Si tu intención es comer/cenar, la cuenta se irá algo mas de precio, pero debes de tener claro que el motivo está justificado ya que en Los Chalaos se apuesta por la calidad frente a la cantidad, por la honestidad frente al “todo vale” y  por el buen hacer personal en vez del “hagamos lo que hacen todos y seamos uno mas”, y eso, se nota y mucho. Me gusta. Nos gustó. De hecho, Alex ya ha vuelto un par de veces mas. Yo también volveré, y no lo haré solo. Los sitios así merecen ser compartidos con gente a la que se quiere 😉 Enhorabuena.

Vinoteca Taperia LOS CHALAOS 

Avda. Rosa de los Vientos, 17 – La Vila Joiosa

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Publicado el 25 mayo, 2016 en COMER, BEBER Y AMAR, VISITE NUESTRO BAR. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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