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Aunque la disfraces, la palabra que buscas se llama VENDER (II) | ElSumiller.com abril 2015

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Si, y como decíamos el mes pasado, se llama VENDER. Esta es básicamente la actividad que nos asegura la subsistencia del negocio, el pago a proveedores y empleados, la adquisición de nuevo stock y también, no nos olvidemos, nuestro sueldo que compensará (ojalá) las horas que invertimos en la actividad y, evidentemente, las Redes Sociales no pueden ser ajenas a esta faceta de nuestro negocio. Me hacía gracia el otro día escuchar en un café la conversación de la mesa contigua donde dos personas divagaban sobre internet y sus perfiles personales en Facebook: “Es que yo en Facebook siempre pongo fotos de coches guapísimos, pero luego en mi vida real ya me gustaría a mí conducir alguno…”. Al margen de la forma de actuar, que allá cada uno, si que un escalofrío me recorrió de arriba abajo cuando escuché la alarmante afirmación de “luego en mi vida real”… ¿Cómo que luego en tu vida real? ¡Tu vida en una red social no es virtual ni ficticia… es muy real!. Digo esto porque me da la impresión, y así lo pude constatar, que mucha gente cree que lo que pasa en Facebook o en la red de turno es como irreal y con apagar el ordenador todo vuelve a empezar de cero y ya está.

No, lo cierto es que no. Este caso me sirve para ejemplarizar la importancia que tiene el dirigirnos y atender a nuestros seguidores y amigos en redes de la misma forma que los trataríamos en nuestro establecimiento porque, amig@s, no hay ninguna diferencia. De la misma forma que somos cuidadosos a la hora de hablar, de gesticular, de prestar nuestro tiempo, de explicar de forma exquisita, de no reparar en atenciones a una persona que cruza el umbral de nuestro negocio, de esa misma forma debemos de hablar y atender en una red social para lograr el mismo objetivo que obtendríamos en nuestro establecimiento: Lograr una venta. En las redes sociales además, no es nada recomendable la venta agresiva ni el uso del imperativo reiterativo. El “¿Te lo vas a perder?” y reclamos del estilo hace tiempo que, afortunadamente, están en desuso porque fueron exprimidos hasta la extenuación cual consigna y enunciados mágicos que realmente han servido mas para espantar que para acercar a potenciales clientes hasta nosotros.

Asertividad. Esa es la palabra y esta su definición: Estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad. Un comportamiento comunicacional en el cual la persona no agrede sino que se manifiesta de forma congruente, directa y equilibrada. ¿Aquello de que entre el negro y el blanco existe el gris? Pues nunca mejor dicho. Para lograr una venta en internet el camino nunca es recto, es zigzagueante, mucho. Daremos muchas vueltas y muchas explicaciones para lograr nuestro objetivo pero al final merecerá la pena. La merecerá porque cuando una venta se cierra es porque la persona compradora ha depositado la confianza  suficiente en nosotros, y eso, independientemente del valor económico que pueda llegar a suponer, es un tesoro que debemos mimar y no perder nunca porque no retornará. Vender en redes sociales no es un juego como la caja registradora de juguete que acompaña este artículo, es una realidad que nos interesará conocer en profundidad para mejorar.

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*Imagen: ColorMadera.cl

Se Vende en RRSS

Aunque la disfraces, la palabra que buscas se llama VENDER (I) | ElSumiller.com marzo 2015

Oskar Articulo original

Quizá este texto hubiera sido más apropiado en el pasado mes de febrero por aquello del carnaval, pues ha sido precisamente este evento el culpable, y por tanto inspirador, del título de este artículo por aquello de “disfrazar” o “enmascarar” que tanto nos gusta hacer a veces. Siempre me ha dado la impresión que le tenemos cierto respeto y al mismo tiempo espanto a la palabra vender. Y no me extraña en absoluto aunque no deje de sorprenderme, y no lo hace porque cuando nuestro modo de vida e ingresos dependen de una palabra, lo mínimo que podemos tenerle es una notable consideración.

Cuando me entrevisto con clientes y potenciales, me encuentro muy a menudo con muchas dudas razonables sobre la motivación que ha de regir su presencia en canales sociales, la tengan o pretendan tenerla (la presencia), y también que suelen aplicar una doble “vara de medir” a la hora de poner en una balanza lo que esperan de ella en dichos canales online: Por un lado, a muchos se les antoja la presencia de su establecimiento, negocio, marca como un “must” o algo obligatorio, de moda y donde hay que estar actualmente, y por otro lado, hay quien llega a las redes sociales en una situación de desesperación o como último recurso y esperando que de la noche a la mañana y tras abrir una página de negocio en Facebook, su establecimiento de forma mágica reciba miles y miles de visitas, cientos de personas nuevas entrando por la puerta y que las ventas, reservas, contrataciones, etc… se disparen a asombrosas y extraordinarias cotas inimaginables.

Lógicamente, los puristas tanto de un caso como del otro se equivocan y como en todo en la vida, hay un término medio. Las Redes Sociales y medios online nos van a permitir llevar a cabo cosas de las que antes no éramos capaces, o al menos, no teníamos tan a mano, de forma relativamente fácil y además, gratuita. Yo muchas veces digo que abrir canales sociales equivale a añadir escaparates a nuestro negocio, lo cual nos hace mas visibles, pero también, mas vulnerables al ante el error o lo que es peor, la dejadez, que es lo que ocurre en el “abrir por abrir” y no mantener o el no actualizar ni informar correctamente a nuestra comunidad tal y como ella espera. ¿En tu restaurante tendrías un ventanal sucio, sin limpiar y lleno de telarañas con menús amarillentos del año 1994 medio cayéndose?. Claro que no, por eso y de la misma forma, no puedes creer que esotéricamente y por abrir una cuenta en la red de moda vas a triunfar y luego tras abandonarla, no va a traerte daños a tu imagen y reputación.

En cualquier caso lo que quiero dejar meridianamente claro con estas palabras es que en las redes sociales se vende y se pueden mejorar los resultados económicos de un establecimiento pero hay que tener muy claras las pautas a seguir y que sobre todo también ser conscientes de una máxima: El “compra ya” el “no te lo pierdas” o reclamos imperativos del estilo no funcionan: La venta online no es agresiva, la venta es ASERTIVA y vamos a profundizar en aspectos concretos de la misma en el artículo del mes que viene. Felices fallas a tod@s los valencian@s y muchas felicidades a todos los papás ;).

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Se Vende en RRSS

Instagram, un apetitoso bocado para la hostelería | ElSumiller.com febrero 2015

ElSumillerFebreroOsk

Es indudable el poder que tiene una imagen y aquello de “mas que mil palabras…” muchas veces se puede incluso llegar a quedar hasta corto si de lo que estamos hablando es de gastronomía. La capacidad de atracción-reacción que puede llegar a generar la visualización de una fotografía relacionada con alimentos, platos, elaboraciones… se puede etiquetar a día de hoy y sin que sorprenda a nadie como “pornográfica”, no en vano, una de las etiquetas o hashtags mas populares en la red social de la que os quiero hablar hoy, Instagram, es precisamente una que agrupa los dos conceptos: #PornFood.

Los sentidos mueven el mundo y la vista quizá sea uno de los más poderosos para ejercer de batuta en ese movimiento. El visionado de una pieza de pan casero recién hecho o el simple primer plano de un fresco níspero abierto por la mitad y aderezado con un chorrito de miel puede ser tremendamente evocador para nosotr@s. Tanto, que nos puede generar una atracción irrefrenable y deseo de probar ese determinado producto, elaboración o en el caso de que estuviéramos viendo la foto de un paisaje idílico desde la ventana de un hotel, por ejemplo, la necesidad de evocar la experiencia. Y es este magnetismo imparable del que puede hacer perfecto uso el hostelero para generar en actuales y potenciales clientes la necesidad de hacer tangibles las seductoras propuestas que en forma de imagen les vamos a ofrecer.

Instagram es la red de lo bonito, de la sugestión, de la tentación, de la belleza (evidentemente no siempre), pero quedémonos con estos aspectos positivos y sepamos que hablamos de una red gratuita de mas de 300 millones de usuarios móviles activos (potenciales consumidores, clientes, huéspedes…) que operan bajo esta red, propiedad de facebook, otro aliciente a tener en cuenta ya que “la red de redes” la apadrina y gestiona, por tanto, hay garantía de que su crecimiento seguirá siendo directamente proporcional a esta red. Disponible bajo los dos principales sistemas operativos móviles del mundo (Android + iOS), está disponible para dispositivos móviles como smartphones, tablets, phablets y son compartidas mas de 50 fotografías al minuto. Como veis, son poderosos argumentos para plantearse estar, y sobre todo, participar e interactuar, porque como hemos dicho alguna que otra vez, estar por estar no aporta nada positivo, mas bien al contrario: Dejadez, falta de preocupación…

Yo te pregunto: ¿Es una buena promoción para un hotel el que sus clientes suban a Instagram fotos de las instalaciones y de los servicios que se ofrecen? O… ¿Es una buena promoción que para un restaurante ‘narrar’ su menú y platos especiales del día con creatividad e imágenes diferentes y a ellas sumar también las que, sin duda, van a aportar sus clientes? Evidentemente la respuesta es SI. Que hablen de nosotros aunque sea para llamarnos la atención siempre es positivo, siempre, porque nos da la oportunidad de responder, argumentar, discrepar, puntualizar, y no solo ante quien ha compartido, en este caso una imagen, sino ante los millones de ojos que gracias a la filosofía 2.0, van a ver la conversación. Una máxima que el hostelero debería marcarse a fuego y entonar diariamente a modo de místico pero necesario mantra.

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